El Surrealismo…Cádiz, en carnaval
Al “lobe” y a la Chirigota “ Los Puretas del Caribe”
¿ Por el disfraz o, al revés, porque nos quitamos la careta ?
Eduardo Dominguez-Lobato Rubio.-Hondos y sesudos los gérmenes originarios de aquel movimiento literario y artístico en aquellos principios de 1900, el Surrealismo. Contra toda forma de orden y convención lógica, contra la moral y en esa expresión real del pensamiento que pintaba como fundamentales los valores del sueño, del instinto del deseo y de la rebelión.
Y hoy, más que nunca, el Surrealismo es Cádiz, Cádiz, sin inhibiciones ni cortapisas, Cádiz, en ese imprescindible disfraz social que todo lo envuelve, Cádiz, con la calle sin ataduras ni perrito que le ladre. Porque para eso se inventó el Falla, el Gran Teatro del Carnaval, para hacer de cada pito un poema, de cada sueño una reivindicación, en cada cuplé más de cien verdades y en la tramoya una diáfana conquista, La Libertad…. de expresión.
Porque Cádiz se viste de surrealista y conquista a aquel Surrealismo de psicoanálisis y filosofías, y aunque usted no vea ni a Hegel ni a Baudelaire, ni a Dalí o Cernuda, ni a Larrea o a Paz, Octavio, están, entre capas y plumas salvajes, entre aquellas escalinatas benditas y las maquilladas muchachas de salón.
Y nosotros, los que decidíamos ayer plantarnos en el Barrio de la Viña a rostro descubierto, sin máscara protectora, pagamos el pecado con la penitencia, fotografiando irremediablemente solos entre las gentes del carnaval, entre su mundo, entre sus calles, entre su Cádiz.
Y …¿ quién le pone el tornillo suelto a esta Cádiz surrealista, extraordinaria maquinaria social tan admitida y regulada?
Porque ahí va Cádiz, alocada y surrealista, desflecada e insumisa, pero tan campante desde hace mil y un años, derribando barreras, modificando reglas y poniendo patas arriba principios y verdades absolutas.
Calles de Cádiz, si, surrealistas, entre genios y dementes, pero marcando bien su campo de juego, su arbitraje y su buena marcha comunitaria…..Porque bien saben quiénes son, a qué juegan, y cómo y dónde están.
Así que surrealista sí, Cádiz, sí, porque saben bien del funcionamiento real del pensamiento, de los automatismos que nos permiten liberar la expresión creadora y apartarnos de la razón, al menos por unos días, por esos días, por estos días…….De Carnaval de Cádiz

