Cartas de una sombra
José Antonio Córdoba.-El movimiento asociativo es muy voluble, fácil de callar o de enardecer. Todo ello relacionado con las personas que podemos por un motivo u otro estar dentro.
Desde mis inicios en el movimiento asociativo (como Delegado de Clase), he pasado por las más variadas asociaciones. Curiosamente actualmente estoy en una asociación de Madres y Padres.
Aunque se recojan la necesidad de no ser partidista dentro de las mismas, el dejillo político sale. Y ¡OJO!, es bueno siempre que valla en fortalecimiento de la entidad y no para promoción personal, para acabar de Delegado u algo parecido.
Personalmente considero al movimiento asociativo como un ente vivo, en continua transformación y ¿por qué, no?, en transmutación. Que una entidad asociativa se quede aletargada, encasillada en unas actividades mínimas, para su justificación oficial, no deja de ser lamentable. Aquellas personas que forman parte de una Junta Directiva, tiene durante su mandato una serie de obligaciones afines solamente a los de la entidad en la que está inscrita. La disposición de nuestra vida diaria, deja a esta participación voluntaria como “un coñazo” cuando se las solicita para cualquier reunión o actividad. Esta actitud es mayoritariamente lineal a todas las asociaciones, y sus respectivos órganos de representación.
Con el paso de los años me sigo haciendo más reivindicativo. Pues en mi caso actualmente, las AMPAs, están aún muy marcadas por esa dependencia directa del Director/a del Centro, quien le pone los puntos a seguir a esta entidad. Una entidad que es una ONG, sin ánimo de lucro, es decir, no son organizaciones gubernamentales, y no cobran por el tiempo que dedican a fomentar la presencia de la AMPA o APA en los Centros. Fomentar la AMPA o APA es crear un seguro para la educación de los alumnos y alumnas del Centro. Debemos de ser conscientes de ese doble juego que nos imponen los organismos oficiales, al dotarnos de privilegios y obligaciones que en la mayoría de los casos provoca la confrontación con la Dirección del Centro. No me gustaría terminar este artículo sin recordar que: las AMPAs son organismos con plena autonomía dentro de los Centros”
Agradecer a las profesoras y profesores que en su labor diaria, han comprendido nuestro esfuerzo y están cada vez más receptivos a unir esfuerzos, en favor de dinamizar la actitud de la Comunidad Educativa.

