Alternativa

Sanlúcar Digital
{jcomments off}¿ Alternativa? ¿Qué alternativa?
El PSOE vuelve a sacar del armario sus chaquetas de pana y azuza a las masas, ahora, advirtiendo que cuando gobiernen revisarán el concordato con la Santa Sede. En su 38º Congreso en el que se ha elegido a Alfredo Pérez Rubalcaba secretario general, la puesta en escena con el  seudo anticlericalismo esgrimido (nunca la Iglesia y sus obispos estuvieron mejor pagados) y la vieja guardia del socialismo como el ex presidente Felipe González, los socialistas vuelven a encandilar a sus potenciales votantes con un amago a la izquierda para desencantarlos con un bandazo a la derecha cuando toque gobernar.
 
Apostamos cualquier cosa que el ataque directo de los socialistas a la Iglesia no tendrá ningún reflejo en la próxima Semana Santa, donde a buen seguro, para no ir muy lejos, aquí en Sanlúcar, nuestra alcaldesa o  nuestro alcalde en funciones, presidirá  todos y cada uno de los desfiles procesionales acompañados por un buen elenco del equipo de gobierno. Igualmente el  himno nacional sonará de la misma manera que lo hace todos los años, mostrándonos la inexistente separación Iglesia-Estado que nos retrae a tiempos pasados.
 
Es lo que tienen las batallas congresuales, altas expectativas para deslumbrar a los cándidos e ingenuos, buenos de espíritu, votantes, todos, que ahora más que nunca vuelven los ojos a los partidos de izquierda para recuperar el estado del bienestar, total o parcialmente.
 
Sin embargo ya empieza a dudarse de los mensajes de una ejecutiva socialista  y su secretario general, pues la mayoría de los componentes han sido derrotados en las recientes elecciones generales; el mismo secretario general  Pérez Rubalcaba como la subsecretaria Elena Valenciano. Otros como el señor Griñán, presidente de la Junta de Andalucía, pasará en poco más de un mes a engrosar la lista de derrotados que sustentan la marca PSOE según todos los sondeos de intención de voto para el 25M.
 
Los mismo que nos han dejado en este impasse económico con más de cinco millones de parados, los mismos que han hecho el trabajo sucio a la derecha eliminando derechos adquiridos conseguidos en décadas de lucha, ellos, dicen ahora tener la solución para retornar a la situación pre crisis o preguntar en el mismo Senado a la ministra Bañez por los cinco millones de parados cuando apenas hace un mes que el PP está gobernando,  y lo que es peor, se ofrecen como los salvadores, la alternativa al Partido Popular. ¿Qué alternativa? La alternancia a la derecha no puede ser la seudo derecha, ni el bipartidismo interesado al que ninguno de los grandes quiere prescindir para asegurarse el poder en períodos más o menos estables de 8 años.
 
La alternativa no puede ser la bisagra nacionalista que desangra fiscalmente  al estado en beneficio de una o dos comunidades históricas que co-gobiernan, cuando esto ocurre,  auspiciadas por una ley electoral injusta y anacrónica. Desde luego que la alternancia no puede venir de una disidente socialista más a la derecha que el mismo PP. Con todas estas alternativas, el estado de bienestar, al menos el que hemos conocido,  tiene todas sus puertas cerradas para mejorarlo o recuperarlo, que ya es algo.
 
Sin duda que el capital seguirá dirigiendo nuestra sociedad pero con estas alternativas políticas, será el capitalismo salvaje y las políticas neoliberales, y no el capital, quienes tomen las riendas de la economía, de nuestras vidas y de nuestro futuro. Y  seguirá siendo así cuanto más a la izquierda dicen deslizarse algunos con pronunciamientos anticlericales con el único fín  de asegurarse su futuro mientras que el pueblo padecerá las consecuencias de sus desmemoriadas decisiones a la hora de votar a los que siempre les traicionan ideológicamente con cantos de sirena que  más pronto que tarde derivarán sus vidas a los escollos del paro y la exclusión social.
 
¡¡ Ah sí!! Pero todo la culpa es de los mercados y la crisis mundial, una muletilla excelente para exculpar a los malos gestores –todos, políticos y banqueros-  que saldrán de la crisis notablemente bien abrigados , y de rositas, con los emolumentos que le pagaremos todos los españoles procedentes de los recortes sanitarios, educativos y laborales.  
 
La reestructuraciones, recortes, austeridad o reformas laborales no serán suficientes sin una regeneración ética, moral y política de todos los que gobiernan o manejan nuestros dineros y se nos antoja ineludible la prisión y reposición de los caudales públicos derrochados o robados que redima a los que frivolizaron con nuestras vidas y la de nuestros hijos. Lo contrario es acercarnos cada día que pasa a una total involución social que los más de cinco millones de parados no aguantarán durante mucho tiempo sobreviviendo a duras penas de la caridad y de las pensiones de sus mayores.
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