Marineros de Bonanza
Y no son profesores, ni encendidos lectores. No son académicos ni investigadores laureados,… probablemente no conocen bien a Magallanes, ni saben de la Historia Ducal, pero son los de aquí, los de esta mar, los de cien generaciones entre Bonanza y el resto de la mar.
No hablan sobre tarima, ni resuelven conflictos por videoconferencia o en atracones de aviones en un ir de aquí para allá.
Son los marineros de aquí, los que de aquí saben, de caladeros, de artes, de redes y de anzuelos.
Son los de aquí los de día tras día, entre millas de pesquería, más o menos prohibidas, sí ,los de aquí, cuando resurgen de sus habitaciones más o menos cuadradas para poner pie en cubierta, entre la máquina de chorrar y el puente, entre las artes y la bodega, entre cornamusas y tajamares.
Ayer los vi, otra vez, como siempre, aquí sentados, en el bar “ El Muelle”, chico, amarillento, pero sabio y sabroso. Sabiduría que le viene por las charlas de la barra, en la barra, con la barra de por medio.
– “Caramelo”, un vasito, ah, y con un platito de arroz.
El arroz pide conversación, o es esta la que necesita su cuchareo, entre manzanilla y manzanilla, tratos y ventas, dimes y diretes.
– “ Feo”, cuéntame cómo va lo mío.
Mientras Perico , “ El feo “, lo miraba desde la ventana, con dos fichas de dominó en la mano. Porque algunos tienen la certeza de que las cosas de la mar no van, como dice Salvador, el Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores…
– No hay quién se acerque por aquí, nadie nos pregunta nada.
Y hay que hablar con ellos, saber de ellos, saber con ellos. Muchos secretos tienen por escribir, por charlar, sobre la mar, sí, y sobre la vida y sus cosas…
Porque ahí , donde ustedes los ven, al solito, apaciblemente sentados, entre dominó y domino, se habla y se sabe de muchas cosas…… sobre todo de la Mar.
Por eso, ¡ hay que hablar con ellos ¡
Eduardo Dominguez-Lobato Rubio

