¿Miedo de qué?

Alfonso Martinez
¿Miedo de qué?
Alfonso Martínez Fernández .- Estos días se habla mucho de lo que nos sucederá si nos gobierna, como se predice que puede ocurrir,  un partido de derechas, pues bien,  si  tanto temor tenemos  de que eso ocurra  debemos de saber las situaciones que estamos viviendo y sufriendo ahora los españolitos de a pie, estos mortales que al no tener sangre azul somos trabajadores, currantes, curritos, etc.  aunque muchos estemos en el paro y otros a punto de estarlo de nuevo, a esos que si curramos nos suena el despertador todas las mañanas a las siete como muy tarde. 

 
Pues bien, cuando en este momento estamos gobernados por un partido de izquierdas, que supuestamente está a favor de los “currantes”,  es cuando mas de nosotros nos hemos ido al paro, sin futuro  laboral alguno,  ya sabemos como está el tema, como para recordarlo, la culpa es de la  “cosa”,( a ver si un día me la presentan)   aún mas difícil para los que tenemos unos añitos y arrugas en la frente, donde te piden experiencia, títulos universitarios, masters y no se cuantas cosas mas, títulos que con nuestra edad muchos de nosotros no podíamos optar a conseguir, pues en aquellos años de temprana edad laboral a algunos de nostros  lo que nos  hacía falta era trabajar y arrimar el hombro en casa para ayudar económicamente a nuestros padres y de paso poder llevar en nuestra primera cartera algún durillo para nuestros “trapicheos” para que no fuese donado por nuestros padres como en muchas ocasiones sucede ahora. 
Pero lo que es curioso y me ha sorprendido  es que me he encontrado con que no me han contratado o realizado la entrevista de trabajo  por que tengo demasiada experiencia……… de locos, y sales de la entrevista con una cara de “gilipollas” del trece, y con la moral por los suelos.    ¡ haber si nos aclaramos !  pero si te pedían experiencia……. o no …… ya me he liado.
 
A donde quiero llegar es, que en los últimos meses o años  escucho que muchos trabajadores se han tenido que desplazar a otros lares de España para trabajar, lo que supone gastos de desplazamiento, hospedaje y dietas, y que  después de estar trabajando durante unos meses, el empresario que contrató a ese trabajador no pagó sus nóminas, lo que el desplazado  hizo para traer unas “ perrillas” a su casa dejando atrás a sus seres queridos,  para volver perdiendo aún dinero por esos costos de dietas y hospedaje que jamás recuperará, y se pregunta ¿valió la pena? con  rabia contenida y  pensamientos nada positivos hacia ese empresario sin escrúpulos, sin ánimo de generalizar.
 
Luego están los que han o hemos encontrado un trabajo mejor o peor,   temporal bien durante unos días o con la mejor de las suertes uno, dos, cinco meses, o de forma discontinua, sea nuestra actividad o no,  en condiciones laborales y económicas nefastas, pero que aceptamos por que hay que llevar el sustento a casa, pagar luz, agua, etc. y esa hipoteca que te quita el sueño, como a uno que conozco.
 
Pero cuando inicias la actividad te encuentras que lo pactado nada tiene que ver con la realidad o la labor que realizas; para que vale ese contrato, si es que lo tienes,  quizás no estés asegurado, pues el empresario o al quita vergüenzas de turno  le preguntas y te da largas y sin saber en la situación que estás , si tienes la suerte de que aparezca una inspección de trabajo  y no estás asegurado es posible que te quiten la ayuda de 426 euros o el paro , y el delincuente encima eres tú,  el empresario pagará su multa, pero con todo lo que se ha ahorrado, aún ha ganado dinero, al que le sale cara la multa es al trabajador, ese que siempre paga los platos rotos.
 
Y como no y como colofón  te prometen cinco y te dan……… por donde amargan los pepinos y a callar que eso es lo que hay , y a ver quién es el guapo que protesta…… como se le escapó a un conocido político……. manda huevos.  Y encima suerte si cobras. Por eso digo, ¿miedo de qué? .

Comparte nuestro contenido