Cintia Merino

Eduardo Dominguez Lobato-Rubio
Yo voto por… Cintia Merino
Eduardo Domínguez-Lobato Rubio.- Si cada tiempo tiene sus voces cantaoras, este tiempo nuestro, el de estos últimos años, viene de la mano de  la voz de Cintia.-Díganme ustedes que no disfrutan cada sábado por la noche, allá a las tantas de la madrugada, con esa voz de niña, casi nana feliz, a bordo del  “ Se llama Copla “ de nuestro Canal Sur.
Porque siempre tuvo ella hechuras personalísimas y originales, traídas desde el Cante Flamenco, “jondo y visceral” entre el pellejo y las carnes de esta Andalucía nuestra, pongamos en este rinconcito marinero de Bajo de Guía.
Arte flamenco, y ahora coplero, definitivamente andaluz y sanluqueño, en ese, pudiéramos llamar heterodoxo sentido del poderío que ella pinta en el escenario ensalzado y combatido, en la misma medida, siempre en el ojo de la discusión, para jurado y para público, en la cresta de la polémica, entre los duelos artísticos y la lista de puntuaciones al final de la madrugada.
 
Cintia es y será, antes, durante y después de Canal Sur, el éxito multiplicado, seguro a través de una discografía justa con sus meritos, éxito de la estrella de primera magnitud que es. Porque así empezó, balbuceante entre las primeras melodías de la niñez y ahí está, ahora, en esos veintitantos años que para ella son ya los de la madurez artística definitiva.
 
Y la Merino seguirá popularizando el cante, y no mucho más allá, se dirá…
–          Digo, ayer escuche “ la bien pagá…   por Cintia Merino,
Como hoy sabemos bien del cante por Caracol, por Marchena, por Mairena, por La Sallago o por Laura Vital.
Así que Cintia, ánimo y airea tu cante, ese que tantos años lleva en tu trastienda, ese que sacas cada sábado de los cuartos oscuros para extenderlo por España como se tienden las ropas blancas a los soles del Barrio Alto o de Bonanza.
 
Anchísimo tu auditorio de hoy, ese que espera aprender contigo de flamenco y de copla, y que escucha de tu voz, de tu acento andaluz, ese cantar lírico, inevitable, luminoso y aterciopelado.
Porque tú eres convicción, facultades y temperamento , eres pasión, color y emoción cuando brindas al sol antes de tu copla de cada sábado entre tu sonrisa y esos ojos de niña mala sabiendo que te llevas por delante al más “pintao”.
Así que sigue así, Cintia, con tu talla cantaora, con tu cantar y con tu cante de hondura y derechura allí donde haya gente que sepa escuchar y quiera aplaudir.
 
Porque tú eres hoy amante de la copla, buscadora del arte, inquieta, inteligente, creativa sembradora de aplausos y , también, de esos puntos que tanto cuestan y tanto valen del “Pive” y de “Hilario”.
 
Y que sepas que por ti rezamos, en esta orillita de la playa, desde nuestras calles de Sanlúcar, en la viña y en la mar, desde la ida hasta la vuelta. Y que rezamos para que redondees tus perfiles de cantaora larga porque, pocos, muy pocos tienen lo que tú tienes.
Y porque la suerte….. la suerte…..
                        Está en tus manos, Cintia.

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