Colores

José Luis Zarazaga
 Un candidato que va a basar toda su campaña en un cambio de color, es un candidato o que ha perdido todas las esperanzas o que se ha pensado que somos tontos
José Luis Zarazaga.- Hoy día cinco de octubre este humilde desarticulista piensa tomarse un pequeño respiro en tan ajetreado exilio y como no iba a ser menos ¿qué mejor que martirizar un poco a mis sufridos lectores?
 No se confundan ustedes que en un día tan señalado como el de hoy no vamos a comenzar platicando de política, faltaría más después del espectáculo televisivo que nos ha ofrecido nuestra queridísima Cayetana de Alba. Hoy creo que debemos comenzar comentando  el ambiente cálido que nos ofrecen los diferentes colores, aunque en este caso no tenga nada que ver con el primaveral, verde me he puesto al ver el inicio de los telediarios con esta primera noticia y rojo ardiente con la continuación, ya que no en vano pronto alcanzaremos los cinco millones de parados.
A uno se le suben los colores con las ocurrencias de los tan cacareados y bien pagados asesores que rodean a toda nuestra caterva de políticos, hoy parece que todo se define por alusión al color, miren ustedes por donde que hasta a los chinos de segunda generación se les define como a los plátanos, amarillos por fuera y blancos por dentro.
 
Volviendo al tema que nos rodea, la apreciación cromática es muy importante pero lo que no se puede plantear es que encima se piense que somos tontos o idiotas perdidos.
 
El color siempre ha jugado un papel muy importante en todas las campañas electorales, y nuestra localidad no iba a ser menos, aún recuerdo como el Partido Impopular parecía que quería teñir todas las calles de azul, recordemos como nuestra queridísima alcaldesa sembró Sanlúcar de papeleras de un color rojo vivo y no vean ustedes como quedaron las cabinas de los camiones de recogida de basura adornadas con dicho color.
 
El color rojo, aunque sea un color muy agradable y vistoso llega a ser, sobretodo en el ámbito televisivo un color estridente, un color que realza poco la imagen del orador al que le sirve de fondo, pero sigue siendo un color que todo el mundo relacionamos con la izquierda, en cambio el color azul es un color suave, agradable a la vista y de gran luminosidad ya que permite resaltar al orador en todas sus facetas, pero también hay que entender que es el color que todo el mundo relacionamos con las políticas de derechas.
 
Y ahora me pregunto: ¿Qué hace nuestro adalid de la izquierda, el señor Alfredo, dando sus mítines  e intervenciones públicas bajo un fondo de color azul pepero?; a lo que yo añadiría ¿Dónde puñetas está el puño y la rosa?; misterio por resolver.
 
Estos asesores políticos o mejor dicho mercaderes de la imagen se han dado cuenta de que la figura de nuestro orador resalta mucho mejor sobre el fondo azul que sobre el tradicional fondo rojo y con un ingenioso giro de tuerca quieren que centremos nuestra atención en el candidato obviando u olvidando que ha sido artífice y protagonista de los mayores recortes sociales que se han producido en nuestra bien ganada Democracia.
 
No voy a alabar la política del Partido Impopular, ya estamos viendo los resultados en las Comunidades Autónomas donde gobiernan y si tomamos como referente a la Cospedal creo que el panorama que se nos presenta es mucho peor,  ya que esta señora ha dado con la varita mágica que acabará con el déficit de Castilla La Mancha, lo que se ha olvidado es de aquel agricultor que dijo: “que joia burra, ahora que se ha acostumbrado a no comer, va y se me muere”.
 
Un candidato que va a basar toda su campaña en un cambio de color, es un candidato o que ha perdido todas las esperanzas o que se ha pensado que somos tontos. Cierto que hay que reconocer que en un debate cara a cara con Rajoy es seguro que logrará arramblar con un buen puñado de votos, pero esa es otra cuestión.
Para finalizar quiero recordar como Peter Glotz,  conocido politólogo  y filósofo alemán. En una reciente entrevista  declaraba lo siguiente: “las victorias políticas y electorales se basan en una combinación de personas, programas y organización”. Y yo me pregunto: ¿Eso es todo?, ¿es que Alfredo es más listo que todos nosotros y ha sabido también escoger el color?
 
Visto todo esto y esperando que la campaña acabe como el arco iris, solo puedo exclamar. ¿Ea, ea, ea, yo el 20 de noviembre votaré con muchas ganas, pero a la Cayetana!
    Total que más da.

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