La reforma de la constitución

Varios
Recorte en el déficit público
Alfredo Martínez Prat.-Últimamente es muy frecuente escuchar hablar de la reforma de la constitución y que es la solución para crear empleo (según PP y PSOE), pero nadie nos dice como lo va a crear. La reacción general en la calle es de indiferencia y en muchos casos es de apoyo. Una reforma tan importante y que se ha realizado en dos semanas con el acuerdo de los dos grandes partidos no puede ser mala, es lo que piensa la gente en la calle. Algunos lo apoyan porque no entienden la reforma, otros porque su partido es uno de los que ha votado a favor y deben ser fieles, y otros porque tienen intereses económicos a medio y largo plazo en esta reforma.
 
El principal punto a tratar en esta reforma es el recorte en el déficit público. La medida a priori suena muy bien, teniendo en cuenta los despilfarros realizados durante los últimos años por los dirigentes de las diferentes administraciones públicas, sin embargo, esta medida no impide que se siga despilfarrando, lo que si impide es que se siga invirtiendo.
 
El déficit es la diferencia entre los ingresos y los gastos a lo largo de un ejercicio contable (un año). La principal fuente de ingresos de la administración pública es la recaudación de impuestos y su principal gasto está en las nóminas del personal empleado por la administración, las reformas y obras a realizar por esta y otras veces la inversión en obra social. Hay administraciones que  prácticamente tienen comprometido todo su presupuesto solo con estos gastos ordinarios y que por lo tanto no podría realizar ningún tipo de inversión en infraestructuras, ni hacer frente a un gasto imprevisto, lo que a la larga nos costaría mucho más dinero a los contribuyentes. Al no poder incurrir en deficit, las administraciones tendrán tres formas de poder financiar los gastos extraordinarios:
Aumentar los impuestos.
Vender el patrimonio y los derechos de explotación, propiedad de la administración.
Reducir el gasto social.
 
Estas medidas son pan para hoy y hambre para mañana, ya que los impuestos no se pueden aumentar de forma indefinida, lo que vendamos nos dará dinero una sola vez, luego nos costará más caro y si reducimos el gasto social, eso quiere decir que para muchos servicios tendríamos que acudir al sector privado. En resumidas cuentas, a medio y largo plazo gastaríamos más teniendo lo mismo, es decir, despilfarraremos más que sin la reforma.
 
Para entender mejor las consecuencias, vamos a equiparar una administración pública a una economía doméstica:
 
Supongamos que acabamos de comprar una vivienda, cuya hipoteca consume la mitad de nuestro sueldo. Por otro lado pagamos la comunidad, que consume un 20% de este sueldo y otro 20% lo estamos gastando en la educación de los niños, por lo que tenemos tan solo un 10% de nuestro sueldo para comer y vestirnos (la mayoría de ayuntamientos y comunidades están peor). Para poder ir al trabajo necesitaremos un coche, pero con el sobrante de nuestro sueldo no podemos permitirnoslo. Podríamos pedir un crédito, pero incurriríamos en déficit, por lo que perdemos esa opción. La única solución que nos queda es ir en autobús, pero aún así, hay un tramo que tendremos que hacer en taxi. Pagaremos autobús y taxi el resto de nuestra vida. Lo mismo nos ocurre con nuestra cocina, por lo que tendremos que comer en el bar de al lado y con el lavadero, con lo que acudiremos a la lavandería.
 
Estamos generando gastos perpetuos para nuestra economía doméstica y cada vez serán más nuestras necesidades y más difícil encontrar la solución. Pasado el tiempo tendremos cada vez más gastos que no podremos afrontar, por lo que nos veremos obligados a vender el sofá y la televisión para realizar los pagos, luego venderemos los marcos de las ventanas, las puertas, y por último la casa. Con estos ingresos extraordinarios ya no incurriríamos en el déficit, pero dormiríamos en la calle.
 
Ya tenemos la propuesta de reforma aprobada, pero hace ya mucho tiempo que a nuestras corporaciones se les ha ofrecido el servicio de taxis, el de lavandería y el menú del día. Y hace aún más tiempo que pidieron precio por las puertas. Ahora ya tienen la llave.
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