Algo de Historia

Eduardo Dominguez Lobato-Rubio
Algo de Historia, bajo la sombrilla
Eduardo Dominguez-Lobato Rubio.-Y seguimos de veraneo en estas playas de Sanlúcar, y es que aquí siempre hubo historias con minúsculas e Historia, con mayúsculas.  En aquellaSanlúcar, conventual, ducal, guerrera o imperial. Porque mucho tuvo de jardín abierto, de alta y esbelta bienvenida, rematada por esas cresterías de piedra labrada del castillo de las siete torres, como si fueran los encajes de estas aguas abiertas.

Y entre las calles, los jardines, los arcos también de piedra tallada, cancelas abiertas, en espacios donde crecieron araucarias, palmeras y naranjos.
Esta fue desde siempre la Sanlúcar de Historia e historiada, de jazmines y galán de noche, la Sanlúcar de esas flores blancas que se abren sólo cuando comienza a anochecer.
Son los siglos, que por aquí pasaron, Sanluqueño también siglo de oro, de personajes barrocos, cargados de florituras los unos, agiles, elegantes e incipientes otros, osados, valientes e intrépidos, los más.
 
Porque aquellos ojos transeúntes del ayer vieron  paredes pintadas, bóvedas de filigrana, rancios escudos en relieve, calderas granates, castillos y leones, y señales de feudos y dominios.
No es la casual fortuna la que colgó en los atrios y presbiterios altas pinturas al fresco o los dorados y estucados de las nerviaciones de las cúpulas. Porque esta Sanlúcar de ahora, la de nuestros días, bajo la capa efímera de la pintura ocasional ,sigue teniendo los muros gruesos de sillería, las naves y las capillas, la iconografía sonora y la patina musical de más de cinco siglos.
 
Y no es ni fue la casual fortuna,hablamos de tierra estratégica, de mar encauzador de gestas, de voces decididas, de capitanes de la mar océana que impregnaron su halo personal como si fueran solemnes voces monacales que perduran siglo tras siglo y que esperan hoy, desde ayer, el aire nuevo y limpio para diseminar las semillas de esta Historia, de esta Sanlúcar, de estos navegantes, de esta llamada de partida que ahora vibra en el aire.
 
Los personajes, quizá hayan pasado, pero en el recuerdo, en lo escrito, está la esperanza de repetir esas mil y una gestas que abanderen a Sanlúcar en este siglo XXI, aún niño chico que corretea juguetón por estas playas de Bajo de Guía.
 
En aquel tiempo, en aquellos días, la playa sonaba a ilusión, las calles a mercaderías, las iglesias a cruces americanas, las plazas eran como campanas de gloría, las tabernas tocaban a cruce de espadas, los miradores pintaban a rey de oros y el Palacio de los Duques, el Palacio siempre fue el Palacio…
Eran misas cantadas,eran pregones mercaderes, eran como días de fiesta para esta Sanlúcar, recibidora y alegre, acogedora y capaz, aterciopelada y globalizadora, ayer, hoy y siempre.
 
Porque estaSanlúcar , Puerta de América, era para el continente americano como el altar mayor, dibujado por columnas salomónicas, altas y solemnes, desde el cual se oficiaba el Nuevo Mundo, la incipiente división geopolítica, esa Nueva España imperial y fructífera entre naos de ida y vuelta.
 
Así embarcaron y desembarcaron, una y mil veces, claustros enteros de frailes blancos y negros,  soldados de lanza dispuesta, capitanes despertados por la mar de leva, floridas señoritas, rufianes, garambainas, mil caballos, un sinfín de mareantes y toda la gente del mundo, al fin y al cabo.
 
Y luego vinola literatura, la lingüística, con sus reglas y normas, como en una barca de libre inspiración, esa que llaman , creadora, para escribir lo que puede ser la antítesis de la ciencia, ese don divino que no puede estar sometido a reglas fijas….. y así se contaron duelos en la bajamar, damas encendidas, novicias ultrajadas, caballeros heridos, venteras alcahuetas e hijosdalgos revenidos. Así se cantó y escribió… Relatos justicieros, libelos bien pagados, y promesas olvidadas.
Y yo sigo  aquí,bajo la sombrilla, con este libro de historia en la mano.

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