La escalera sin color

Eduardo Dominguez Lobato-Rubio
 A medio subir o a medio bajar, a medio abrir, o a medio cerrar, así oímos entre charla de acera, colas del pan o barras de aperitivos a las gentes de la economía de verdad, las del día a día, entre empresa y empresa…
Eduardo Dominguez-Lobato Rubio.- Porque los tipos de interés vuelven a subir, porque el Banco Central Europeo dice que la mayoría de Europa empieza a ir bien, y que con un crecimiento en el entorno de 2,5 % hay utilizar políticas de encarecimiento del dinero, por aquello de ir controlando la ya incipiente inflación, pero, ¿ de qué países hablamos, quién o quienes crecen entre el 2 y el 3%?, vaya, otra vez los otros, siempre los mismos, Francia, Alemania…..

 Y nosotros aquí, varados en la arena de esta economía nuestra tan pastosa y pegajosa como las moscas del verano. Y nosotros aquí, diciendo que crecemos, pero con más miedo que vergüenza, y aún así, cuando las hipotecas estaban al menos ilusoriamente bajas…. Pues eso, que desde Europa nos dicen que la media de nosotros, los europeos, está creciendo, que mandan ellos, y que el precio del dinero hay que ponerlo más caro. Así que, cuando aún no nos llegaba la vergüenza al cuello, las hipotecas para arriba, la economía ni fu ni fa y el emprendedor de turno alimentado y oxigenado en la u.c.i. como lince de Doñana en extinción.
 
 Y no bastan ya ni los artículos tímidos de luminarias más o menos previsibles para finales de año, ni los carteles anunciadores de ayudas del ICO, otra vez,  para empresarios o autónomos.
 
 Lo malo es que nadie ya se fía de nada ni de nadie, todo es papel, letra sobre letra, titular sobre titular, pero papel, sin mayor aval que una foto adjunta más o menos ilusionante o simpática.
 Los unos por los otros y los otros por los unos, hay programas que más bien parecen aquellos antiguos de “Cesta y Punta”, donde los colegiales se afanaban en posibles victorias sobre el adversario. “Usted dijo, aquel decía, yo advertí….”
 
 Lo que aquí ocurre es que los adversarios somos nosotros mismos, y la política va a quedar para unos, para ellos, si no miren lo del 15M,  bueno, lo que ahora se llama hacer política,  que cada día hemos de luchar, ahora, contra nosotros, los mismos, los de siempre, los del espejo, los que ya sufrimos alguna vez el “no” del banco, el traspié del impagado o la desesperanza de una Agencia Tributaria en afanes recaudatorios que no en la comprensión hacia el “contribuyente”.
 
Así que, a la espera de la mejor opinión o recomendación, algún color verde de activación económica, o una mejoría de la teoría darwinista, ¿quedarán los mejores?, solo nos queda eso, ¡somos grandes y podemos!, ¡ lo podemos aguantar todo,¿ o no ?
Y por lo menos nos queda, siempre nos quedará, la palabra, y unas letras por escribir.
 

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