¿Quienes nos gobernarán?.
“Sanlúcar´s is different” Alfonso Martínez Fernández.- Cuando las urnas no se han enfriado aún, cuando los colegios aún tienen sus armarios cortina por en medio de los pasillos, mientras los niños corretean por ellos; empiezan como siempre las quinielas de ¿quienes nos gobernarán?.
Por lo acontecido este pasado domingo es muy posible que nos gobiernen los mismos que lo hacían hasta ese día, a no ser que tengamos alguna sorpresa de última hora. Estaremos gobernados por un partido español, pues de obreros tienen pocos pues casi todos los tiene en el paro y de socialista, allá cada uno que opine, con unos socios de gobierno que han sido excesivamente prudentes hasta el último día y este pueblo se lo ha pagado dejando las cosas como estaban; que nos cuesta leer entre líneas. Espero que esta vez sí tengamos una oposición que de guerra, que luche por los vecinos e intereses de Sanlúcar.
Por lo acontecido este pasado domingo es muy posible que nos gobiernen los mismos que lo hacían hasta ese día, a no ser que tengamos alguna sorpresa de última hora. Estaremos gobernados por un partido español, pues de obreros tienen pocos pues casi todos los tiene en el paro y de socialista, allá cada uno que opine, con unos socios de gobierno que han sido excesivamente prudentes hasta el último día y este pueblo se lo ha pagado dejando las cosas como estaban; que nos cuesta leer entre líneas. Espero que esta vez sí tengamos una oposición que de guerra, que luche por los vecinos e intereses de Sanlúcar.
Y hablando de vecinos, a esos que apoyé y acompañe no les acompañó la suerte, pero espero que con el tiempo entenderéis que a ellos se les tendría que haber dado una oportunidad, la de estar defendiendo nuestros intereses, pero hay que aceptar las cosas como son y no voy a entrar en detalles, el tiempo nos lo dirá, pero valió la pena os lo aseguro. Gracias a tod@s los que confiasteis en ellos este pasado domingo.
Pero lo que no entenderé nunca es como puede ser que este pueblo que sufre y que ha criticado hasta la saciedad esta forma de hacer política , en la calle, en los bares, en los comercios, en este mismo medio etc. etc. vuelva a votar y por esta mayoría a los mismos que no han podido crear suelo industrial, llamar a la industria para que se instale en nuestra ciudad, ha permitido que se marche la que existía, no ha sido capaz de poner sus atributos sobre la mesa para establecer normas y sistemas de trabajo para crear riqueza y sobre todo empleo, y encima todo han sido en estos dias nuevas promesas sin haber cumplido las anteriores.
Pero lo que no entenderé nunca es como puede ser que este pueblo que sufre y que ha criticado hasta la saciedad esta forma de hacer política , en la calle, en los bares, en los comercios, en este mismo medio etc. etc. vuelva a votar y por esta mayoría a los mismos que no han podido crear suelo industrial, llamar a la industria para que se instale en nuestra ciudad, ha permitido que se marche la que existía, no ha sido capaz de poner sus atributos sobre la mesa para establecer normas y sistemas de trabajo para crear riqueza y sobre todo empleo, y encima todo han sido en estos dias nuevas promesas sin haber cumplido las anteriores.
No puedo ni quiero olvidarme de esas familias que siguen pidiendo comida en organizaciones sin ánimo de lucro, o lo que es peor, buscando en los contenedores de basura de los supermercados y de las que dependemos por suerte de 426 euros al mes hasta que se nos agote. Por no hablar de embargos abusivos y de……………………… ya está Alfonso, que te conozco.
No me quiero extender más, solo deciros que Sanlúcar es diferente, y me duele, pero esto es lo que hay y nos merecemos,aquí solo toca como ya he dicho en alguna ocasión y es popular, ajo y agua. Y aquí terminan mis comentarios sobre política, pues como no soy político, no la entenderé nunca.
No me quiero extender más, solo deciros que Sanlúcar es diferente, y me duele, pero esto es lo que hay y nos merecemos,aquí solo toca como ya he dicho en alguna ocasión y es popular, ajo y agua. Y aquí terminan mis comentarios sobre política, pues como no soy político, no la entenderé nunca.
