Cofrades sociales

José Luis Zarazaga
Cofrades sociales
"Estos ocupantes temporales del espacio público, de corte capilleril y el resto del año con mas hambre que el pobrecito de Carpanta, disfrutan siendo el centro de atención de todas las miradas, ya que para eso han tenido el privilegio de alquilar un espacio, aunque el banco les haya negado la hipoteca lo importante es aparentar y lucir palmito, estaría bueno."

José Luís Zarazaga  .- Hoy en lo que se puede considerar el ocaso del Lunes Santo y preludio de lo que será el Martes de no se qué, ya que este humilde desarticulista pueda parece a veces que vive pegado a la Capillita, nunca mejor dicho, no tiene ni idea como se denomina si Santo o de Pasión o como quieran apellidarlo, mejor que lo digan ellos y punto.
Creo que en estos momentos es preferible hablar de algo más prosaico y emotivo, como estos señores no iban a ser menos que nadie y me alegro por esta corriente innovadora, he podido comprobar que todas las cofradías tienen un pequeño hueco en las redes sociales, todas están en Facebook, Twiter y como no gracias a la cámara de nuestro entrañable Pepe Fernández también hacen florido acto de presencia en el Youtube. Aclarar que los halagos a Pepe son para que no me haga pasar otro Miércoles de Dolores, y esta vez con más vera que nunca, que no veáis el castañazo que le han pegado al Cristo, vamos un poco más y lo hacen astillas, con perdón. Bueno volviendo al tema que nos preocupa que ya está bien de torrijas y Semana Santa, lo mejor es centrarnos en ese fenómeno de moda que se ha establecido en lo que se conoce como redes sociales. Todo el mundo parece que está afiliado a una de esas redes, los jóvenes, los no tan jóvenes y los que superamos cierta edad parece que estamos atrapados por el trasmallo que ha tendido sobre nuestras vidas diarias dichas redes. Se nos convoca a la revolución en Túnez, se nos cita para la mayor borrachera colectiva que se ha visto en medio mundo y ahora por último se nos convoca a lo que son las redes cofradieras, nada escapa por lo visto a su control.
 
A través de las redes sociales vemos como nuestra arcardesa y todos los que quieren apuntarse al carro político se dedican a entregar ramos de flores a las Hermandades, ramos de flores que por supuesto paga el pueblo, que la crisis está demasiado jodida y no es plan que Interflora pase apuros económicos y por supuesto tenemos que agradecer que dichos muñecos no padezcan alergia primaveral porque entonces alguno se apunta al carro de enviarles un cesto de rinospray.
 
Lo que verdaderamente me preocupa es el intento de esta red cofradiera por entrar en el Libro Guinnes de los record. En Sanlúcar tenemos que dar siempre la nota y ser distintos, aquí no se trata de superar en borrachos al Macrobotellón de Granada o Sevilla, que para eso están los fines de semana, se trata de conseguir reunir al mayor número de gorrinos en el microespacio de los palcos de Semana Santa, entiéndase esa especie de chiqueros con los que han ido ocupando todo el espacio público.
Estos ocupantes temporales del espacio público, de corte capilleril y el resto del año con mas hambre que el pobrecito de Carpanta, disfrutan siendo el centro de atención de todas las miradas, ya que para eso han tenido el privilegio de alquilar un espacio, aunque el banco les haya negado la hipoteca lo importante es aparentar y lucir palmito, estaría bueno.
 
Estos practicantes del deporte capilleril, que consiste en ver quien come mayor cantidad de pipas en menos tiempo a la vez que ensucia el mayor número de metros cuadrados de calle, que curiosamente es por donde transita la carroza, no conocen por lo visto el uso de las papeleras. Estos señoritos o señoritas, según por donde se mire, de nuevo cuño, van tirando toda serie de cáscaras de pipas, amén de gusanitos, avellanas y diversos productos, a lo que hay que unir las latas de refrescos y bebidas varias. Es tan alto el nivel cívico de estos capillitas que el palco y la zona circúndante acaba convertido en un estercolero. Es además gracioso como algunos ponen a sus retoños a vaciar sus aguas menores en dicho palco, vamos que ya como en su casa cuentan hasta con cuarto de aseo incluido.
 
El éxito de esta nueva modalidad de convocatoria vendrá dado por lo que se gastará nuestro Ayuntamiento y que a la postre lo pagaremos todos, seamos creyentes o no creyentes, participemos en la orgía o no participemos que para algo el Ayuntamiento es como Hacienda, somos todos. Obviamente habrá que añadir las vomitonas que adornarán nuestras calles aquellos que de capillitas o no aprovecharán la ocasión para batir el record de beber cubatas, pero eso es otro cantar y no es momento de tratarlo aquí.
 
Antes de terminar me pregunto lo siguiente: ¿Qué es lo que está pasando aquí? ¿Qué educación están recibiendo nuestros jóvenes al ver como los que tienen que dar el mayor de los ejemplos se dedican a dejar nuestras calles como un estercolero?, ¿Por qué tanta campaña de Sanlúcar + Bonita y tanta permisividad para esta nueva modalidad de guarros?, ¿Es acaso el palco de Semana Santa la ciudad sin Ley del Capillita Gorrineril?
 
Siento decirlo, estamos creando una generación de guarros, eso sí muy cumplidores de sus deberes sociales ya que están totalmente concienciados por las Ordenanzas Municipales.
 
¡Viva la Semana Santa!, ya huele a azahar, torrijas, incienso, almíbar y a cera; y sobretodo viva su nueva modalidad de encuentro, “las redes cofradieras”, que han logrado que nuestro pueblo acabe por terminar oliendo a cerdo.

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