Calumnia que algo queda

José Luis Glez. García
La calumnia es hija de la mediocridad, sobrina de la incapacidad y nieta de la infamia
José Luis Glez García.-La emisión de opiniones malintencionadas, hablar mal de los demás es una práctica común, emitimos juicios en contra de las personas sólo por simples sospechas o por comentarios aislados, generados muchas veces por personas rencorosas, cobardes,  mediocres  en definitiva. Y yo me pregunto: ¿Cómo algunos pueden tener la osadía de  transmitir valores, si carecen de ellos?. Para mí son pobres diablos, que disfrutan intentando ofender desde la oscuridad de la sinrazón, mientras ven pasar anodinamente su frustrada existencia personal y profesional..
Permítanme la siguiente historia que un día me contaron;.
Había una vez una mujer que calumnió gravemente a un colega  suyo, todo movido por comentarios infundados llegados sobre esa persona.
Pasado el tiempo se arrepintió de sus calumnias hacia  ese compañero, y visitó a un hombre muy sabio a quien le dijo:
“Quiero arreglar todo el mal que hice a mi compañero. ¿Cómo puedo hacerlo?”, a lo que el hombre respondió: “Coge  un saco lleno de plumas ligeras y pequeñas y vete soltando una donde vayas”. Esa mujer muy contenta por aquello tan fácil tomó el saco lleno de plumas y al cabo de un día las había soltado todas.
Volvió donde el sabio y le dijo: “Ya he terminado”, a lo que el sabio contestó: “Esa es la parte más fácil. Ahora debes volver a llenar el saco con las mismas plumas que soltaste. Sal a la calle y búscalas”.
 
La mujer se sintió muy triste, pues sabía lo que eso significaba y no pudo juntar casi ninguna. Al volver, el hombre sabio le dijo: “Así como no pudiste juntar de nuevo las plumas que volaron con el viento, así mismo el mal que hiciste voló de boca en boca y el daño ya está hecho. Lo único que puedes hacer es pedirle perdón a tu compañero, pues no hay forma de revertir lo que hiciste”.
 
Como colofón os dejo una frase de D. Jacinto Benavente. “Si murmurar la verdad aún puede ser la justicia de los débiles, la calumnia no puede ser otra cosa que la venganza de los cobardes”

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