Crónicas políticas
Comienza el envío masivo de propaganda electoral a nuestros domicilios, y el Partido Popular de Sanlúcar abre la veda en esta materia con una simple cartulina de la que se pueden sacar varias conclusiones importantes. José Luis Glez Pérez.-El autor ha sido inteligente al identificar la imagen de Irene García con la de un Zapatero, que a día de hoy está politicamente desgastado, teniendo en cuenta su ineptitud para tomar medidas contra la crisis y que es incapaz de revertir la situación económica de crecimiento que se encontró cuando accedió al poder.
Acertada también ha sido la inclusión de informaciones objetivas que dejan en mal lugar al PSOE-Sanlúcar, como son los datos del paro, o la vergonzosa remuneración que recibe el excelso asesor de alcaldía. Sobre este último tema, personalmente hubiese incidido un poco más, ya que el sueldo que recibe en tiempos de crisis es indigno.
En la otra cara, se intenta modificar la imagen del candidato a la alcaldía, reforzando dos supuestas debilididades que son vox populi en Sanlúcar. Su supuesta falta de cercanía y el alto grado de desconocimiento sobre él, son dos inconvenientes contra los que tendrá que luchar el Partido Popular para acceder a la alcaldía, y que desde que fue elegido candidato, de una manera u otra se está intentando eliminar.
En otro orden de cosas, en este medio he expresado reiteradamente mi desconfianza hacia las personas que se cambian de partido político como quién se cambia de camisa, mostrando mi recelo hacia sus actuaciones. Dentro de esta desconfianza también se encuadra a parientes por afinidad del segundo de abordo. No es lógico que hace cuatro años se critique al partido gobernante en ruedas de prensa y a día de hoy se reparta propaganda del mismo partido que era tan negativo para la juventud sanluqueña.
