Devoción a Fray Leopoldo

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La devoción a Fray Leopoldo “Cómo llegó hasta Sanlúcar de Barrameda”
Fray José de Sanlúcar.-¡La verdad!, es que hemos vivido aquí en Sanlúcar, a partir de la Beatificación de Fray Leopoldo, unos momentos de gran intensidad espiritual. Aunque el acto tuvo lugar en Granada, se ha vivido igualmente en todos los conventos de capuchinos, en toda Andalucía, en todos los lugares donde existen  los devotos de Fray Leopoldo.La devoción a este fraile de cara siempre amable y blanca barba, llegó a Sanlúcar al poco tiempo de su muerte.
Llegó a Sanlúcar el Padre Fray Esteban de Puente Genil (quién aún vive), y comenzó a propagar la devoción de Fray Leopoldo repartiendo estampas. En estas tareas tuvo a una persona que fue clave en aquellos momentos, que fue la Srta. Juanita Garrido Palacios, muy devota de San Francisco, asidua al convento de Capuchinos y muy vinculada al convento de las Carmelitas Descalzas.

 
Ella trabajaba en el centro del pueblo (la calle Ancha), en una ferretería, lo que le permitía llegar con más facilidad a la gente de Sanlúcar. Ella le ayudaba a pegar las reliquias en las estampas y, a propagar la devoción a Fray Leopoldo. Precisamente Juanita fue la primera persona que puso en marcha la idea de los almanaques, en nuestro pueblo. Como bien se dice: “Hay que dar a Dios lo que es de Dios y  al Cesar lo que es del Cesar”, esta buena mujer –de la cual aún podemos disfrutar con su compañía-  fue la primera que comenzó a propagar la devoción a Fray Leopoldo de esta forma, repartiendo estampas y vendiendo los almanaques. Después se han sumando otras personas a esta labor devocional, como por ejemplo, actualmente contamos con Manuel Dorado. Pero vuelvo a reincidir en ello, la primera persona de Sanlúcar en propagar la devoción del Beato, es sin duda alguna Juanita Garrido.
 
Después también hemos vivido en la ciudad, la beatificación de Madre María de la Purísima, Hermana de la Cruz,  que fue durante veintidós años Madre General de esta Congregación. Este hecho la llevó a pasar innumerables veces por Sanlúcar, para visitar a las Hermanas de la Cruz de nuestra ciudad.
Tememos que recordar el día 18 de Septiembre, pues desde Sanlúcar se desplazaron a Sevilla, concretamente al Estadio de la Cartuja, muchas personas devotas de Madre María de la Purísima, donde con su presencia arroparon a las Hijas de Santa Ángela de la Cruz.
 
El acto estaba presidido por la Virgen de la Esperanza Macarena, pues debemos de tener presente que las Hermanas de la Cruz fueron las madrinas en la coronación canónica de la Virgen de la Esperanza Macarena, el 31de Mayo de 1964.  Al acto de la coronación fue en representación de las Hermanas de la Cruz, una niña acogida en el convento por aquellas fechas, Inmaculada Guzmán, esposa en la actualidad del académico Joaquín Caro Romero. En nombre de la ciudad de Sevilla, actuó como Padrino, el entonces alcalde D. José Hernández Díaz.
 
Por último hemos tenido las fiestas de San Francisco en este convento de Capuchinos, con el correspondiente Triduo de preparación. Ofrecimos también la misa a Fray Leopoldo, donde la asistencia de los devotos llegó hasta el atrio de la iglesia. En esta misa procedimos a la bendición de la imagen del Beato Fray Leopoldo, una imagen a la que dio forma años atrás, las manos del hermano Fray Alejandro de Málaga, que tan vinculado estuvo a este convento y Sanlúcar. Esta imagen antigua en forja, pero nueva como Beato, se bendijo y se le comenzó a rendir culto público, a partir del 11 de septiembre, día en que se beatificó a Fray Leopoldo. En el convento de Regina también se ha vivido intensamente la fiesta de San Francisco, como Hijas de Santa Clara. Y últimamente en las Hermanas de la Cruz también hemos tenido el día 6 de octubre, una misa de Acción de Gracias por la Beatificación de Madre María de la Purísima, presidida por nuestro obispo de la Diócesis de Jerez, D. José Mazuelo.
 
Un hecho muy curioso y entrañable en los actos a Madre María de la Purísima, como han sido la semana anterior a la Beatificación o, la mesa redonda, charla y oración en el convento de las Hermanas de la Cruz, es destacar la asistencia permanente de una sobrina de Madre María de la Purísima, Olga Salvat, persona agradable y aunque reside habitualmente en Madrid, dispone de casa en nuestra ciudad.
 
Quien ha sido la persona responsable de las dos beatificaciones, trabajando siempre en la humildad y el anonimato es el capuchino Fray Alfonso Ramírez Peralbo, que desde Roma ha estado dedicado a la causa de distintos santos, aunque él ya ha estado en otras beatificaciones de la Orden, como, Los Mártires de Valencia, etc., pero especialmente a la Madre María de la Purísima y a Fray Leopoldo. Es por ello, que en estos días, hemos sentido más intenso,  más cercano a nosotros, el espíritu franciscano de nuestra ciudad.
 
¡Qué Fray Leopoldo siga protegiendo a este pueblo de Sanlúcar, desde aquel lejano año de 1956, que ya comenzamos a conocer de la santidad de Fray Leopoldo! Ya en mi artículo anterior sobre nuestro Beato, indicaba como Fray Eloy, que estaba encargado de la sacristía de este convento y también iba al santuario de la Caridad, a dirigir los cantos, los sábados en la sabatina hablaba a los niños que nos acercábamos sobre Fray Leopoldo, al recibir estas charlas nos impregnábamos de la santidad de este hombre, la cual después transmitíamos en nuestros hogares. Concretamente en mi caso, en mi casa siempre había reliquias y estampas de Fray Leopoldo. Yo recuerdo que cuando mi hermano Juan se presentó con 14 años, a unas oposiciones del entonces Banco Central, quedando el primero, iba cargado de estampas y   reliquias de Fray Leopoldo. Esto lo relato como botón de muestra de lo que ha significado Fray Leopoldo para nosotros en Sanlúcar.
 
Fray José de Sanlúcar

O.F.M.Cap.

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