Madre María de la purísima
María Isabel Salvat Romero nace en Madrid el día 20 de febrero de 1926, hija de Ricardo Salvat Albert, malagueño y Margarita Romero Ferrer, madrileña, familia de alto nivel social y buenas costumbres cristianas, es la tercera de ocho hermanos, entre los cuales hubo un sacerdote, cursa sus estudios en el Colegio de las Irlandesas en Madrid destacando por su bondad, rectitud, gran inteligencia y obteniendo las mejores calificaciones en ciencias y en letras, hablaba fluidamente español, francés, inglés e italiano.
Esta chica del barrio de Salamanca como titulara su obra el sacerdote José María Javierre en la biografía que escribiera de la sierva de Dios, que al estallar la guerra civil, se refugia en la ciudad de Figueira de Foz, de la que vuelve a San Sebastián y más tarde a su querido barrio de Salamanca en Madrid en el año 1938.
La visita asidua a su domicilio de las Hermanas de la Compañía de la Cruz, que acudían a solicitar ayuda para su obra, le hace entrar en contacto con la Congregación en la cual ingresa apenas cumplidos los dieciocho años.
Toma el hábito en 1945 y emite sus votos temporales en 1947, haciendo la profesión perpetua en 1952.
Enviada por las superioras de la Compañía a la Casa de Lopera como responsable de la comunidad y más tarde a las comunidades de Valladolid y Estepa, así como a Villanueva del Río y Minas, donde se ejercitó en la caridad con los pobres atendiéndoles según el carisma propio de la Congregación y siendo una hermana ejemplar en la oración y el trabajo.
Hemos oído decir como testimonio, que las noches de vela, como ellas llaman a la asistencia a los enfermos y ancianos en sus domicilios, cuando el tiempo más arreciaba, hacía más frío o llovía, ella era la primera de la pareja que habitualmente visitaban a los enfermos, ya que como es conocido por todos, ellas siempre van de dos en dos como el Señor envió a los discípulos.
Llamada por los superiores de la compañía nuevamente a la Casa General a Sevilla, es nombrada ayudante de la maestra de novicias, maestra de novicias y consejera de la madre general.
Desde su ingreso en la Compañía de las Hermanas de la Cruz, siendo ella de familia de alta posición, se propuso hacerse pobre con los pobres para llevarlos a Dios.
Es de todos conocidos, que entre los miembros de esta familia religiosa ocultar su apellido, y mucho más su procedencia, ellas responden cariñosamente con “no tenemos costumbre” cuando se les pregunta por su origen o por su familia, así que es difícil conocerlas por sus lugares de orígenes y menos la ascendencia familiar, ya sean de familia humilde o de alto rango como era el caso de ella, dado que entre los miembros del Instituto las hay tituladas y algunas licenciadas, y creo que poca gente a no ser su familia y sus paisanos lo sepan.
En 1977 es elegida madre general de la Compañía, cargo en el que permaneció ventidos años hasta su muerte, acaecida el 31 de octubre de 1998 al finalizar una tanda de ejercicios espirituales.
Durante los ventidos años que estuvo al frente de la Compañía la guió acertadamente fundando las comunidades de Puerto Llano, Huelva, Cádiz, Lugo, Linares, Argentina, Alcázar de San Juan y la de Reggio Calabria, y manteniéndose fielmente al espíritu de la fundadora Madre Angelita, Santa Ángela de la Cruz.
Tuvo la alegría de ver a sor Ángela de la Cruz Beatificada por el Papa Juan Pablo II en el Campo de la Feria de Sevilla.
Durante su vida, siguió con fidelidad el camino de humildad y pobreza de Santa Ángela de la Cruz, sirviendo con generoso sacrificio a los más pobres y necesitados.
Sigue protegiendo a este pueblo de Sanlúcar, al que tú conociste con tus visitas canónicas de años.
Recordad que las Hermanas de la Cruz se encuentran en Sanlúcar desde el 31 de agosto de 1909. Tuvo parte activa en esta fundación el jesuita P. Francisco de Paula Tarín. “El león de Cristo”, como le llamaba José María Javierre.
A la Madre Reyes Mª de la Cruz, que ha vivido
La Canonización de Santa Ángela y
la Beatificación Madre Purísima.
Fray José de Sanlúcar
O.F.M.Cap.

