Sanlúcar Somos Todos
Que la postura de la Iglesia es clara en el tema, sí; la homosexualidad es una de las cuestiones más peliagudas y controvertidas en cuestión de evolución social e interpretación moral. Y aunque la postura oficial o, mejor dicho, la de la jerarquía sigue siendo, en general, dura, las voces que trabajan por la conciliación se están multiplicando. Dios también trabaja y se expresa en la inclusión a través de sus fieles, pues él mismo fue el rey de los marginados.
He aquí algunos ejemplos de inclusión:
Una parroquia católica londinense organiza misas especialmente dirigidas a gays y lesbianas:
Un reportaje de la BBC se hace eco de una iniciativa pionera en el seno de la iglesia católica británica: una parroquia londinense ofrece regularmente servicios religiosos a gays y lesbianas sin censurarles su orientación sexual. La iniciativa cuenta con el apoyo del arzobispo de Westminter, Vincent Nichols, primado de la iglesia católica de Inglaterra y Gales.
Se trata de la parroquia católica de Nuestra Señora de la Asunción y San Gregorio, en pleno Soho londinense, y ha establecido un plan de trabajo que organiza misas y ofrece atención pastoral a gays y lesbianas en el Reino Unido sin recriminarles su orientación sexual. “La gente solía reunirse en la cercana parroquía anglicana de Santa Ana, hasta que sentimos que era ya hora de encontrar un camino dentro de las premisas católicas”, cuenta Seamus O’Boyle, el párroco, al explicar como surgió la iniciativa.
Lo más “difícil” fue obtener el permiso por parte de la jerarquía. Finalmente, tras una serie de consultas entre el arzobispado de Westminster y el Vaticano, la iniciativa recibió la luz verde. A condición, eso sí, de que las misas no se convirtieran en una plataforma desde la que desafiar la doctrina moral de la iglesia católica. Un delicado equilibrio que la parroquia aceptó, y con el que los gays y lesbianas que a ella acuden se sienten satisfechos, en tanto les ofrece la posibilidad de conciliar dos aspectos fundamentales de sus vidas, pero aparentemente irreconciliables: ser católico practicante y abiertamente homosexual.
Como era de esperar, la iniciativa cuenta con algunos detractores dentro de la propia iglesia. Dos veces al meses, un grupo de católicos tradicionalistas se concentran frente a la iglesia y rezan el rosario en señal de desagravio. Sin embargo, pese a que han solicitado al arzobispado la suspensión de los servicios, el arzobispo mantiene intacto su apoyo a la iniciativa. Un ejemplo de compromiso y amor humano que nos deja sin palabras.
Otro ejemplo impresionante sería el comunicado lanzado por distintas organizaciones religiosas posicionándose a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo en Argentina, en respuesta a las declaraciones terriblemente homófobas espetadas por los obispos más radicales y agresivos, en las que generalizaban el mensaje de odio. Estas congregaciones se sintieron tan insultadas que incluso se unieron a algunas marchas en señal de protesta.
Aquí el comunicado:
Mientras la Jerarquía argentina , de la mano de los obispos más homófobos convocan a oponerse a la aprobación del derecho al matrimonio de las personas LGTB, un grupo de religiosas se manifiestan abiertamente a favor:
Aparecen otras voces dentro de las iglesias cristianas que se suman al debate sobre la ampliación del matrimonio desde la perspectiva de los derechos humanos y la libertad.
Por Espacio Ecuménico*
1 Lamentamos la manipulación que se ejerce desde cierta jerarquía religiosa sobre el pueblo de Dios, citando pasajes bíblicos que no se corresponden con el verdadero significado y origen de los mismos. Vislumbramos en estas prácticas el intento de resguardar un modo de ser Iglesia y vivir el cristianismo, el afán de mantener un poder cultural y religioso sobre la sociedad toda, sin reconocer ni valorar su diversidad
2 El Estado debe velar por el goce y cumplimiento de absolutamente todos los derechos humanos de las personas, más allá de sus creencias. En ese sentido, es insostenible que algunas confesiones religiosas pretendan imponer su doctrina y creencias al conjunto de la sociedad argentina. La reforma del Código Civil para permitir el acceso al matrimonio de personas del mismo sexo, bajo ningún punto de vista pone en “peligro o riesgo” a la familia heterosexual como se dice, y mucho menos interfiere en cuestiones internas de las iglesias que hacen a la administración de sus sacramentos. Por otro lado, las ciencias naturales aceptan la homosexualidad como algo normal y no patológico. La discriminación no responde a ningún hecho científico. Lo que se pretende, entonces, es terminar con una injusta y discriminatoria situación para el matrimonio de personas del mismo sexo, basándose en la igualdad que todas las personas tienen ante la ley y los derechos que confiere la normativa internacional de derechos humanos. En relación con esto, no está de más advertir que una modificación legislativa no garantiza automáticamente el fin de la discriminación o la exclusión. Tenemos sobradas muestras de ello: la letra de la ley y la aplicación de la ley han sido muchas veces rectas paralelas, con nulas posibilidades de encontrarse… Habrá mucho más trabajo que hacer luego de la determinación del Congreso.
3 Nos unimos a los distintos pronunciamientos emitidos por grupos cristianos, pastores, sacerdotes y religiosos/as que plantean otras voces dentro del seno de las iglesias, a favor de la inclusión, la no-discriminación y el respeto y valoración de la diversidad, convencidas/os de que el Dios en el que creemos, padre-madre nuestro, ama a todos sus hijos e hijas.
4 En fidelidad a nuestras opciones como colectivo ecuménico, no queremos dejar de mencionar que el derecho al matrimonio es parte de un conjunto de derechos que también son negados sistemáticamente a la comunidad homosexual, como a tantos hermanos/as más pobres. En este sentido, nuestra cercanía con las realidades de marginación y exclusión y nuestro compromiso con el pueblo empobrecido, nos exige seguir denunciando la persistente desigualdad y discriminación existente en relación a derechos humanos fundamentales, tales como la salud, la educación, la vivienda y el trabajo. Consideramos necesario y urgente abogar con la misma fuerza por el efectivo cumplimiento de estos derechos.
5 Por último, hacemos un llamado a las comunidades cristianas a discernir sobre estos temas según el Espíritu de Jesús y los Signos de los Tiempos. Y a pronunciarse y luchar a favor de la plena vigencia de los derechos humanos, dejando de lado oscurantismos y metodologías temerarias propias de estructuras de poder que respondieron y responden a esquemas de dominación, control y sometimiento de personas, comunidades y pueblos enteros. Situación que muchos, lamentablemente, se empeñan en sostener, atentando contra la misma democracia, los derechos y la dignidad de las personas. Que el Espíritu, “que sopla donde quiere”, infunda en los cristianos y cristianas la humildad necesaria para escuchar y aprender de todas las ricas manifestaciones de la diversidad humana, expresión de la fecundidad de Dios. Creemos que será ése el camino para aportar una voz en sintonía con los sentimientos de Jesús.
* Integrado por la Conferencia Argentina de Religiosos y Religiosas (Confar); el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH); Justicia, Paz e Integridad de la Creación (Jupic); la Iglesia Evangélica Metodista Argentina (IEMA); Diálogo 2000; Area Política-Parroquia Santa Cruz; Comunidad Teológica Rajab; Hnas. Azules; Hnas. del Divino Maestro; Asociación Guadalupe-Endepa; Hnas. de la Santa Unión; Hnas. Dominicas.
Cada vez más congregaciones, en lugar de ignorarlos o negarlos, acompañan a ciudadanos LGTB en sus problemas sociales e inquietudes espirituales
Por suerte este tipo de posturas que rechazan la discriminación están creciendo cada día. Incluso conocemos de la existencia de ejemplos locales (sí, en nuestra Sanlúcar de Barrameda) en comportamientos de inclusión entre Iglesia y ciudadanos LGTB que nos producen gran felicidad. Algunos para quitarse el sombrero y que bien podrían convertirse en ejemplos nacionales… Lo que se sorprenderían algunos si descubrieran que algunas instituciones o congregaciones locales con famas de "radicales" han mostrado ejemplares posturas de acogida e inclusión en este tema… Y si lo decimos es porque es verdad, porque los conocemos de primera mano.
Desde nuestra organización, pensamos que nuestra postura en materia de asuntos religiosos es clara, al menos así lo hemos intentado transmitir también en otros artículos; una postura de conciliación, de diálogo, desmarcándonos por completo del discurso de guerra que mantienen algunos de un “bando” y de otro; sector de la Iglesia y activistas LGTB radicales por igual.
La imagen que acompaña a esta noticia no está sacada de ningún “carnaval”, se trata de una monja real que acudió junto a su congregación a una protesta que, acorde al mensaje de amor que predica y vive a diario, muestra su apoyo a aquellos que sufren persecución por motivos de orientación sexual, portando una bandera con la palabra PAZ.
Cristo acoge, no margina. Cristo insta al amor, no al odio ni al rechazo.
Sanlúcar SOMOS todos.
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Fuente de la noticia: www.dosmanzanas.com / www.cristianosgays.com

