La Larga Marcha verde

Ecología

China ya no se esconde cuando toca hablar de cambio climático y medio ambiente. Ahora habla alto y claro, pero en chino. Se compromete a reducir entre un 40% y un 45% sus emisiones de CO2 por cada unidad de PIB en 2020.

Pero, incluso si cumple su promesa, al ritmo de crecimiento económico actual, eso supondría un incremento del 90% de las emisiones del momento. Y para los expertos no hay duda de que eso es algo inaceptable.Consciente de su responsabilidad, Pekín se aferra a un refrán: "A grandes males, grandes remedios". Aunque es el horizonte de 2050 el que marca el proyecto más ambicioso: que China obtenga el 30% de sus necesidades energéticas de las renovables. Para ello no han dudado en poner en marcha proyectos como la monstruosa presa de las Tres Gargantas, que, a pesar de las críticas que ha provocado, es el mayor proyecto hidroeléctrico del mundo, la energía limpia más abundante en la actualidad. En 2005, antes de que comenzara a funcionar el megaproyecto, China producía 117 millones de kilovatios con este sistema. El año que viene, la capacidad será de 190 millones, y el objetivo es que en 2020 alcance los 300 millones.

Y China apuesta sin fisuras por las energías eólica y nuclear. En el caso de la primera, hace un lustro sólo proporcionaba 1,2 millones de kilovatios a la red eléctrica. Este año la cifra se doblará, y en 2020 será de 30 millones. ¿Es suficiente? No. Pero si se suman los planes atómicos, el gigante asiático podría generar el 70% de sus necesidades energéticas a través de métodos sin emisiones. Hasta entonces, el país va a tener que recorrer una Larga Marcha muy diferente a la que impulsó Mao. Esta vez será verde, y de ella dependerá el futuro de todo el planeta.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/China/perjudica/salud/elpepusoc/20100116elpepusoc_1/Tes

Comparte nuestro contenido