Peatonalización
Nuestros políticos locales, no son una reata de burros, ¡faltaría más, con lo que yo admiro a tan simpáticos Plateros! Las comparaciones son odiosas y dichos animalitos sÍ piensan con la cabeza.
José Luis Zarazaga.-En estos entrañables días en los que a algunos mortales les da por cantar villancicos y a otros por adornar los balcones con gordos pederastas o con la nueva versión del niño en postura de Caganet, que nos recuerda que es Navidad, a este humilde desarticulista, no es que le den ganas de llorar, pero con lo que nos enteramos que pasa en nuestro querido pueblo, lo que me da es una tremenda diarrea navideña.
Aunque un servidor ande de exilio prenavideño, no dejo de curiosear en este nuestro medio digital, y de forma sorprendente me encuentro con la noticia de las quejas por la semipeatonalización de la calle Santo Domingo, vamos que ahora resulta que después de todo lo que se ha comentado, cierto número de comerciantes sevan dando cuenta de que aquello va a ser uno de los tantos mamarracho a los que nos tienen acostumbrados con todas las letras, la Gerencia de Urbanismo, no si ya lo decía yo. “en el país de los ciegos, el tuerto es el rey”
En mi humilde opinión semipeatonalizar es el mayor error que se puede cometer en un centro urbano, y más concretamente en lo que se define como la Columna vertebral del entramado viario de nuestra localidad. Tenemos técnicos o políticos que no se han dado o no quieren darse cuenta de que esas mismas actuaciones fueron puestas en marcha en ciudades cercanas como el Puerto de Santa María, con un resultado claro, que no fue otro que el abandono y la pérdida de interés comercial del centro histórico. Actualmente se está llevando a cabo una peatonalización total, que está consiguiendo revertir el proceso de forma considerable.
La peatonalización de la Calle Santo Domingo, debería de ser total, ya que entre los factores positivos de dicha medida se encuadrarían la disminución del ruido, la merma de la contaminación y la accidentabilidad, el reforzamiento de ciertas actividades comerciales o turísticas y, sobre todo, la revitalización del centro y su recuperación para los peatones como elemento clave de la identidad urbana, pero creo que para los técnicos que han diseñado un proyecto como el que se está ejecutando, esto sería pensar con la cabeza y me parece a mí que a estos señores les viene al pelo el siguiente chascarrillo: ¿Por qué los Técnicos de urbanismo y los políticos al pensar tuercen la cabeza?, pues muy sencillo, para que sus dos neuronas hagan contacto.
Volviendo al tema que nos ocupa nuestra localidad, tiene como principal problema la existencia de un viario no pensado para el automóvil, a lo que se añade un tráfico masivo de estos.
Se debe de intentar resolver un problema, que paradójicamente las cabezas pensantes que nos mal gobiernan, achacan a quienes resultan más perjudicados, que no son ni más ni menos que los propios peatones.
Las obras que se están realizando en la Calle Santo Domingo, no van a tener en cuenta objetivos medioambientales ni de otro tipo y habría que recordar a ciertos comerciantes que ya pusieron el grito en el cielo cuando oyeron que se iba a peatonalizar la Calle Ancha, que existe un modelo ejemplificado en Alemania, cuyo objetivo esencial es de tipo comercial, es decir, la configuración de un espacio propicio al comercio, capaz incluso de competir con las grandes superficies comerciales que tan alegremente se han instalado en las Dunas, y no precisamente la de los camellos que tanto abundan en Sanlúcar y la de los Reyes Magos.
Gracias a nuestros técnicos y Políticos que nos Desgobiernan, con semejantes actuaciones Sanlúcar siempre será una ciudad de segunda mano, vista las obras que se están llevando a cabo, el Plan E va a parecer una película rancia de Pajares y Esteso. ¿Es que nadie se ha dado cuenta de que las farolas que están poniendo en pleno Casco Histórico recuerdan la polémica que se montó allá por los años ochenta en Madrid, donde se instalaron farolas de diseño moderno y minimalista y que acabaron siendo bautizadas con el nombre de los supositorios?
Valentía es lo que hace falta en este pueblo, y no precisamente la de llamar cobardes a la oposición. Valentía para asumir los errores y buscar remedio antes de que sea tarde, que ya estamos hartos de que se nos venda siempre la historia de que Sanlúcar no progresa porque nos oponemos al progreso.
Si el progreso de nuestro pueblo pasa por actuaciones como las que se están llevando a cabo, yo obligaría a estos señores a leer algo de literatura clásica española donde, encontrarán un perfecto catecismo en las fabulas, como aquella que relata el viaje de un abuelo y su nieto tras comprar un burro en la feria. Tanto si el abuelo utilizaba al asno como vehículo, como si lo hacia el nieto, o si ambos al unísono, incluso si el borrico caminaba sin carga la crítica era exacerbada allá por donde pasaran.
Para finalizar, no me sean ustedes mal pensados, nuestros políticos locales, no son una reata de burros, ¡faltaría más, con lo que yo admiro a tan simpáticos Plateros! Las comparaciones son odiosas y dichos animalitos si piensan con la cabeza.
