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Laboral

Oh Justicia, Justicia, ¿Cuándo llegarás?

Manuel Gaitero Rosado.-Comparto la esperanza de tanta gente, que cuando sufren la injusticia siempre expresan su esperanza en que Dios hará Justicia. Pero no me resigno con esa esperanza, si no combato la injusticia humana. Es cierto que aquí nunca se realizará la justicia en plenitud, pero me temo que so pretexto de la justicia de Dios, no estemos haciendo todo lo posible para que aquí también se realice la justicia.

Nos buscamos mil razones para quedarnos tranquilos ante la posible injusticia de la judicatura, diciendo como frase convencional, “Yo creo en la Justicia”. “Sus razones tendrán cuando envían a alguien a prisión.” “ Los reclusos mienten siempre y se declaran inocentes.”  

Se acepta que los abogados y reclusos pueden mentir para defenderse, y en consecuencia siempre que alguno afirma su inocencia se relativiza por sistema su afirmación,  pensando que es lo que tiene que decir, con lo cual el que dice la verdad tampoco es creíble. Todo esto contribuye a respaldar la decisión de fiscales y jueces que así pueden decidir, aunque solo tengan sospechas, quienes deben estar en prisión.

Cada día comprendo menos la existencia de “presos preventivos”, es decir, presos que no están condenados, pero para prevenir la delincuencia se les priva de libertad, porque parece que un posible delincuente está mejor encerrado que libre.

Esto contradice un dicho sensato que corre por las aulas de Derecho, que dice que “es mejor un posible delincuente en la calle que un posible inocente en la prisión”. Ante la multitud de presos “preventivos” que colapsan las prisiones hay que preguntarse si no hay alguna razón más para explicarse este “sin sentido jurídico”. Tal vez ayude a comprender el por qué de este disparate, una pregunta: ¿Quién se beneficia de todo esto? ¿Quiénes son los depredadores que  están engordando sus cuentas bancarias con estas victimas?

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