Economía o ética sumergida.

Varios

Definitivamente, no sé con que ojos mirar a los que sufren, a los que no tienen futuro porque no tienen ni han tenido presente, a los dueños del futuro, que no van a tener porque no le han dejado ninguno.

 

H. Hernández.-Cada día camino del trabajo, en una calle poco transitada y todos los días a las 7,30 de la mañana, incluido sábados, me encuentro con uno o dos jóvenes con camisa y corbata, que algunas veces veo se suben a un coche negro en el que hay otros dos chicos. El hecho de encontrártelos reiteradamente y en una calle sin personas, te invitan a decirles, buenos días, a los que ellos contestan siempre. Mi poca curiosidad, hizo que un determinado día le preguntase a uno de ellos, que si iban al trabajo, de una manera un poco espontánea, contestándome que sí.

El domingo pasado como cualquier otro, cuando iba a comprar, como cualquier otro el periódico que normalmente leemos en el bar, me encontré a uno de  ellos, reconociéndonos mutuamente, y después de los manidos saludos, entramos en una conversación acerca de su trabajo, que aunque no puedo transcribir literalmente, si voy a contarla al menos en los aspectos, que más me llegaron.

            Estos chicos salen diariamente a las 7,30 de la mañana hacia Cádiz, donde una empresa, los envía a vender productos puerta a puerta, normalmente a la provincia de Málaga, y llegan habitualmente a partir de las doce de la noche, a Sanlúcar, a sus casas, es decir 17 horas, para tener que tomar el camino seis horas más tarde. La mayoría de las veces no consiguen vender nada, y como su sueldo es por porcentaje, no cobran nada después de todo el tiempo invertido.

            Las condiciones del contrato, no puedo decirlo por expresa indicación de ellos, pero les aseguro que si uno de ellos fuese yo, no lo haría jamás.

            Mi pregunta al respecto fue de idiotas, inoportuna, pero creo que racional. ¿ por que lo hacéis? ¿ y si os pasa algo? La respuesta concluyente y descorazonadora: llevamos más de 2 años en el paro. Estabamos en una inmobiliaria, cobrando 400 euros, por 8 horas diarias, y nos dejaron de pagar 2000 euros a cada uno de nosotros, declarándose  insolvente. Nadie nos quiere para nada. Hemos pedido hasta trabajar cobrando lo que quisieran, y no hay quien nos de nada. Y sin futuro. Hemos decidido este camino, que aunque puedan tacharlo, de ilegal según las leyes, no tenemos más que eso. Pero el otro camino es el que convierte a las personas en carne de cárcel y esclavos de las mafias, y ese, seguro que no lo tomamos.

            Ahora recordando la escena, se me van viniendo a la memoria, cosas como, la exigencia del despido libre de los empresarios, el dinero para salvar a los  bancos de sus extralimitaciones, las declaraciones del director del Banco de España, de la Confederación de Cajas de Ahorros, de una encuesta en Tele 5, donde el 20% decían no estar de acuerdo con los 420 euros, de los que nunca van a tener necesidad de ello, diciendo que el gobierno va a llevar al país a la bancarrota, por su política social……, de los que cobran sin trabajar, de los sueldos de los altos directivos con apellidos compuestos, de los bodegueros con lengua bífida y descerebrados…..

            Definitivamente, no se con que ojos mirar a los que sufren, a los que no tienen futuro porque no tienen ni han tenido presente, a los dueños del futuro, que no van a tener porque no le han dejado ninguno.

En estos casos, ¿tiene alguna connotación moral negativa, la economía sumergida? ¿O es más preocupante e ignominiosa la ética sumergida?

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