Amate denuncia
Francisco Amate estudia acudir a la inspección de trabajo para denunciar las labores irregulares del cuñado de Juan Marín.
Ante las declaraciones efectuadas por el delegado de Comercio, Juventud y Deportes, Juan Marín, en relación con la contratación de un cuñado suyo como funcionario de empleo en el ayuntamiento de nuestra ciudad, Francisco Amate ha querido realizar las siguientes puntualizaciones.
En primer lugar Francisco Amate ha recordado a Juan Marín la definición de funcionario de empleo según lo establecido LFCE en su parte no derogada, y la ley 30/1984, de 2 de agostote Medidas para la reforma de la Función Pública(LMRFP); el Real Decreto Legislativo781/1986, de 18 de abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Régimen Local(TRRL);, de Y LA Ley7/19852 de abril, reguladora de las Bases del Régimen Local(LBRL) es el de “aquellas personas que, mediante un nombramiento libre se incorporan a la Administración Pública en una relación de naturaleza administrativa, ocupando puestos de trabajo no reservados a funcionarios de carrera, y desempeñando con carácter temporal y a favor de determinados órganos o autoridades, funciones exclusivamente calificadas de confianza o asesoramiento especial, pudiendo la Administración Local desempeñar también determinados puesto de trabajo de carácter directivo, siendo cesada libremente por la autoridad que las nombró y en todo caso de forma automática cuando se produzca el cese o expire el mandato de la autoridad a la que preste sus funciones”.
Por ello, las declaraciones de Juan Marín en las que reconoce que ha contratado a su cuñado para que “saque adelante proyectos como Sanlúcar Tramita”, supone una clara vulneración de las funciones que según la ley puede desarrollar un funcionario de empleo como es su cuñado, ya que la elaboración y tramitación de expedientes administrativos sólo es competencia de funcionarios de carrera.
En este sentido, sólo hay que recordar algo que Juan Marín e Irene García criticaron tanto al Partido Popular, que no era otra cosa que la contratación de funcionarios de empleo para realizar funciones como jefe de la unidad de fiestas, una situación que finalmente acabó en los juzgados y ahora el ayuntamiento tiene que indemnizar al trabajador por despido improcedente con una cantidad millonaria. Ante esta situación solo cabe preguntarse si es que Juan Marín piensa estar poco tempo en el ayuntamiento y quier e hacer fijo a su cuñado o millonario, ya que admite que está haciendo funciones que no le corresponde.
En este mismo sentido, y quizás los más sorprendente de las declaraciones de Juan Marín en relación a su famoso cuñado, es que este funcionario de empleo ni tan siquiera está adscrito a la delegación de Nuevas Tecnologías, que casualmente dirige su compañero de partido Antonio Reyes, sino que pertenece a la Presidencia.
¿Que ocurre, tampoco se fía Antonio Reyes del cuñado de Juan Marín que no lo quiere en su delegación, o es que un trabajador de deportes puede hacer cosas a la vez de turismo.?
Pero lo realmente bochornoso, en opinión de Amate, es que se tenga que contratar a un “profesional en nuevas tecnologías para sacar adelante el Proyecto Sanlúcar Tramita2, declaraciones que dejan claros cuales son los pensamientos del segundo teniente de alcaldesa con respecto a los cuatro funcionarios de carrera que actualmente integran esta área de Nuevas Tecnologías.
Para Juan Marin estos señores no son capaces de sacar este proyecto adelante y hay que traer a un profesional que además es cuñado suyo. Estas son declaraciones que a juicio de Amate debían de haber sido contestadas de manera inmediata por el Comité de Empresa del Ayuntamiento que para eso está.
Ante todas estas irregularidades, Amate ha anunciado que están estudiando la posibilidad de acudir a la Inspección de Trabajo para que aclare la situación laboral del cuñado de Marín.
