Privatizar
Privatizar.En todo caso el ayuntamiento tiene que regular
Fernando Hernández..- Estamos viendo en los últimos años, que muchos ayuntamientos han ido cediendo la gestión directa de los servicios públicos que prestan a los ciudadanos a las empresas privadas. Y no sé si esto, visto desde el ciudadano de a pie, es más rentable o no, si es más eficaz o no. Expertos habrá en la materia.
Lo que si sé que de esta cuestión todos opinamos según la ideología política, todos los que me conocen saben que confío más en el partido que está en el poder que en los de la oposición. Pero lo que si es cierto que este proceso de privatizaciones se está produciendo en los últimos años. Por ejemplo, en Cataluña la privatización de los servicios municipales por parte de los ayuntamientos alcanzan una contratación del 91,10% de lo población, en el servicio de recogida de residuos sólidos urbanos y el 80,90 % en la suministro de agua. Y que en Andalucía, estos datos están al 62,15 % y al 50,10 %.
En los ayuntamientos gobernados por la derecha, el proceso se ha efectuado de forma intensa y sin reservas, no podía ser de otra manera, el impulso ideológico de las privatizaciones de servicios municipales partió de posiciones de derecha. Pero la respuesta que ha generado en posiciones de izquierda ha sido, en mi opinión insuficiente y a menudo mal enfocada, cuando se ha tratado de dar respuesta desde una posición de izquierda, esta se ha basado en limitar el impacto de las reformas sobre los derechos de los trabajadores, y se ha aceptado como inevitable el proceso.
De tomas formas, en ambos casos izquierdas y derechas, han pasado a segundo plano una cuestión fundamental: como garantizar la calidad de los servicios a los ciudadanos.
Desde que se empezaron a estudiar estas reformas privatizadoras sí identificó la cuestión de la calidad como su punto más débil y esta es la cuestión a solucionar, la calidad de la prestación del servicio. Existen soluciones para evitarlo, que podría empezar por el diseño de los pliegos y continuar con evaluar los servicios. Por que no hay que olvidar, que aunque sean entidades privadas las que producen los servicios, los que financian, siguen siendo los ayuntamientos, y por tanto los ciudadanos. En ellos reside la decisión ultima acerca de que nivel de calidad es exigible y si esta se alcanza. La calidad es importante en servicios dirigidos a la propiedad (agua, basura) pero es importantísima cuando se refiere a las personas (dependencia, servicios sociales).
Por lo tanto, si se privatiza hay que buscar la calidad y la evaluación del servicio privatizado. Y es el ayuntamiento, quien tiene que regular a la hora de ceder la gestión, para garantizar ciertos niveles o estándares de calidad del servicio suministrado por la empresa. Esta regulación puede tener estándares como la inversión mínima para desarrollar ciertas actividades, el tiempo máximo para atender una reclamación, mayores horas de apertura al publico para facilitar las gestiones a los ciudadanos, certificados de calidad, penalizaciones o multas por incumplimiento, etc.
La satisfacción de los ciudadanos importa, por lo que hay que regular para evaluar los servicios que se privatizan, por lo menos.
