“Por un municipio más sostenible”
Esta ciudad debe de estar alerta, abierta, preparada y concienciada, y utilizar los órganos participativos que se han creado en Sanlúcar (Consejo Económico y Social, de Urbanismo, de Medioambiente, etc.)
Fernando Hernández. Esta ciudad debe de estar alerta y preparada, para que utilizando los órganos participativos que se han creado en estos dos últimos años, impulsar conjuntamente con el Ayuntamiento y otras Instituciones Públicas y Privadas, los planes y herramientas que se nos están poniendo a nuestro alcance. La economía humana constituye un subsistema dentro del Sistema General, formado por la Economía de la Naturaleza. En consecuencia, para que la economía humana sea sostenible debe cumplir los principios del Sistema General. Por tanto, el futuro de nuestra ciudad va a depender de nuestra habilidad para restaurar y mantener las estructuras y sus relaciones fundamentales con la “naturaleza”.
En este contexto, el movimiento a favor de la “sostenibilidad local” es uno de los hechos más positivos que ofrece la realidad actual, por lo que el papel de los Ayuntamientos en la gestión ambiental es cada vez más importante. Y lo va a ser todavía más importante tras el anuncio del Gobierno de España del proyecto de ley para la Economía Sostenible.
En Sanlúcar, tenemos una Agenda Local 21, los problemas y las soluciones de los que se ocupa la misma, y que se relacionan con las actividades locales, la participación y cooperación, constituye un factor determinante para el logro de los posibles objetivos planteados. El Ayuntamiento se ocupa de la creación, el funcionamiento y el mantenimiento de la infraestructura económica, social y ecológica, es protagonista principal en los procesos de planificación urbana, establece las políticas y reglamentaciones ecológicas local y contribuye a la ejecución de las políticas ambientales en distintos ámbitos. Por su carácter de administración más cercana al ciudadano, desempeña una función muy importante en las labores educativas, de información y movilización en pro del desarrollo sostenible.
La sostenibilidad ambiental significa que nuestro ritmo de consumo de recursos materiales, hídricos y energéticos renovables no supera la capacidad de los sistemas naturales para reponerlos. La sostenibilidad ambiental es, en suma, el mantenimiento de la diversidad biológica, la salud humana, la calidad del aire, del agua y del suelo a unos niveles que sean suficientes para preservar para siempre la vida y el bienestar de los ciudadanos, así como de la flora y la fauna.
Pero además, la sostenibilidad ambiental significa que se debe pretender una mejora de la justicia social, de la democracia y de la economía sostenible. La justicia social requiere necesariamente la sostenibilidad económica y la equidad, ya que los menos afortunados económicamente son los que más afectados están por los problemas ambientales.
En cualquier caso la sostenibilidad no es ni un sueño ni una situación inmutable, sino un proceso creativo local en busca del equilibrio que se extiende a todos los ámbitos de toma de decisiones a este nivel. Permite una retroalimentación de la información permanente sobre actividades que impulsa al ecosistema urbano hacia el equilibrio, y sobre las que lo alejan de él y una gestión que basada en la sostenibilidad, permite tomar decisiones que no repercutan únicamente en los intereses de las personas afectadas, sino también en las generaciones futuras.
Por eso, todas las instituciones públicas y privadas de esta ciudad, deben comprometerse a poner en marcha los mecanismos necesarios para obtener al menos, unos mínimos objetivos básicos:
Favorecer, desde la iniciativa pública, actuaciones tendentes a conseguir una ciudad integrada socialmente y más eficiente desde el punto de vista ambiental.
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Potenciar planeamientos estratégicos que eviten la dispersión urbana, permita el crecimiento económico y propicie la mejora de la calidad de vida, garantizando la cohesión social y la sostenibilidad, así como también que permita a todos el acceso a los servicios y equipamientos básicos.
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Construir viviendas con todos los elementos suficientes para obtener un mayor confort para los ciudadanos que habitan en ellas y al mismo tiempo dotadas de los últimos avances tecnológicos que procuren el máximo respeto por el medio ambiente.
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Plantear diseños urbanos que contribuyan al desarrollo equilibrado y sostenible de la ciudad, que permita una gestión economizadora de los recursos del ecosistema urbano (agua, energía y residuos) y una mayor accesibilidad que suponga una mejora de la calidad de vida.
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Conservar el patrimonio cultural y, entendiendo que la diversidad de paisajes no es menos impresionante que la riqueza del patrimonio urbano y que, además el estilo de vida en la ciudad debe ser considerado como elemento patrimonial cultural y debe ser preservado, será preciso procurar un equilibrio territorial con el objetivo de llegar a un crecimiento mejor repartido geográficamente que permita la conservación tanto del patrimonio cultural como natural.
Esta ciudad debe de estar alerta, abierta, preparada y concienciada, y utilizar los órganos participativos que se han creado en Sanlúcar (Consejo Económico y Social, de Urbanismo, de Medioambiente, etc.) para trabajar conjuntamente, y no dejar pasar la oportunidad de plantear, participar y marcar unos objetivos claros de lo que queremos para el futuro de todos los sanluqueños y sanluqueñas, a través de instrumentos, en la que la participación y aportación de todos es fundamental, como II Plan de Desarrollo Sostenible de Doñana, la Agenda Local 21, el Plan de Ordenación del Territorio de la Costa Noroeste y la futura Ley de Economía Sostenible, entre otros. Porque esta ciudad por su “naturaleza”, tiene todas las papeletas para salir bien de este reto
