Los nietos de la guerra
La Ley de Nietos y la memoria histórica
Este movimiento de papeles nos traerá riqueza y variedad de colores de piel que agradecemos por la novedad y la vistosidad que ello supone. Medio millón de mejicanos, doscientos mil cubanos, etcétera, etcétera, con sus acentos, su culebrones y sus necesidades perentorias. La dignidad que un día perdieron sus antecesores por culpa de una guerra fraticida y absurda, hoy la recuperan ellos, los nietos y nietas, que verán así el modo de salir en algunos casos de países que para nada respetan los derechos y libertades fundamentales. Me llena de gozo
