Cuentas generales de 2003

Varios

Manuel Rodríguez Ramírez, pagó durante 2003 a una empresa 70.000 euros sin ningún tipo de procedimiento legal.
Víctor Mora hace un análisis de las cuentas generales del Ayuntamiento de 2003

El portavoz del equipo de Gobierno, Víctor Mora, ha adelantado esta mañana algunos datos relativos a las Cuentas Generales de 2003, que se llevan esta tarde a Pleno para su aprobación, y en la que se han detectado facturas presuntamente irregulares.

Una vez aprobadas, las Cuentas Generales de 2003 se enviarán a la Cámara de Cuentas de Andalucía y a la Fiscalía de Cádiz, que ya las ha solicitado.

En este sentido, Víctor Mora ha explicado que antes se pedirá información a determinados concejales, ex concejales y a técnicos municipales, así como a las empresas afectadas, sobre por qué figuran sus firmas en esas facturas presuntamente irregulares.

De entre las que son sospechosas de no cumplir con la legalidad, figura un pago de 157.888,39 euros fraccionado en seis facturas a una empresa para una única obra, la ‘Instalación de saneamiento en la carretera de La Jara’.

Cada factura es inferior a 30.000 euros, cifra con la que se puede eludir la obligación, según la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas, de hacer un expediente de adjudicación con publicidad y fomentando la competencia para que el precio de la obra bajase.

Estas facturas, para las que no existen consignación presupuestaria, están firmadas por el entonces delegado municipal del PP Manuel Ramírez Rodríguez y un técnico, sin que exista ningún tipo de procedimiento más. El mismo concejal, Manuel Rodríguez Ramírez, pagó durante 2003 a una empresa 70.000 euros sin ningún tipo de procedimiento legal, sin que conste ningún tipo de contrato firmado.Además, al no acogerse a la Ley de Contratos y no existir ninguna publicidad y posibilidad de concurrencia de otras empresas, podría darse el caso de que los precios pagados por el Ayuntamiento no respondan a la realidad del mercado.

Víctor Mora indicó que en la Cuentas Generales de 2003 se recogen facturas en las que presuntamente parece que se diseñan obras para que su importe no supere los 30.000 euros y de esa forma poder hacer una adjudicación por decreto como contrato menor.

Así, figuran, por ejemplo, una factura por cerca de 3.000 euros para retirar badenes –ahora que el PP pide que se instalen-, y otras para obras en la carretera de La Jara, colocación de una cancela en el vertedero, obras en el Reventón Chico o la limpieza, por tramos, del vertedero, con tres facturas independientes.

Además, se ha pedido al anterior portavoz del equipo de Gobierno del PP, Rafael Rubio Cáliz, si quiere explicar por qué figura su firma en varias facturas, todas ellas encargadas a empresas presuntamente instaladas en el mismo edificio de la Zona Franca de Cádiz, sobre ‘Viabilidad de la Sociedad Municipal de Servicios Funerarios’, ‘Estudio demográfico e incidencia de mortandad del municipio de Sanlúcar’, ‘Estudio y evolución del inventario’, ‘Estudio realizado para la optimización de bases de datos’, ‘Estudio de optimización de agentes recaudadores’ y ‘Trabajos realizados para el control de notificaciones’, todos estos estudios por importe de unos 2.000 euros cada uno. Unos estudios de los que, según Víctor Mora, no se tiene constancia física de que existan o de que se encuentren en el Ayuntamiento, y sobre los que se pregunta qué finalidad tenían cuando se hizo el encargo.

 “De ahí nuestro interés por conocer tanto la explicación del señor Rubio como de la empresa para conocer estos estudios”, indicó.

El portavoz del equipo de Gobierno dijo que estos son sólo algunos ejemplos de las Cuentas Generales de 2003, de las que explicó que “hemos tenido que ser nosotros los que las aprobemos, porque, tristemente, algunas de estas presuntas facturas irregulares estarán prescritas en un intento claro del anterior equipo de Gobierno de ocultar la realidad económica, y por eso no las han aprobado antes”.

Mora espera que hoy las aprueben todos los grupos políticos en el Pleno, “porque no entenderíamos que no lo hicieran si de verdad lo que tanto buscan es la transparencia”.

A juicio de Víctor Mora, la inacción del anterior equipo de Gobierno es un intento de ocultar la realidad económica municipal, “ya que algunas de estas presuntas facturas irregulares tenían una consignación presupuestaria de ‘gastos no presupuestarios’, lo que podríamos denominar como una Caja B o ‘a los cajones’.

Esto significa que si ya la situación económica que conocemos es desastrosa, cuando empecemos a conocer las cuentas generales de los años siguientes, cuando encontremos más facturas en los cajones, tememos que nos vamos a encontrar con que la situación del Ayuntamiento es aún peor de la que conocemos a día de hoy”.

Por ello, Víctor Mora, ha pedido al “nuevo salvador de la ciudad, Manuel Rodríguez Ramírez, que explique las firmas, tanto la suya como la de determinados técnicos, en facturas presuntamente irregulares”.

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