Compensaciones por la turbidez del río
El Ayuntamiento de Sanlúcar estudia solicitar compensaciones por el estado del Guadalquivir.
La alcaldesa de Sanlúcar, Irene García, ha anunciado hoy que el equipo de Gobierno va a realizar un estudio técnico y jurídico que sirva de base para exigir compensaciones económicas que palien el impacto que puede provocar en la ciudad la turbidez que presenta el río Guadalquivir.
En rueda de prensa, la alcaldesa ha subrayado que tanto ella como su equipo de Gobierno están no sólo preocupados, “sino ocupados en trabajar para buscar todos los instrumentos que estén a nuestro alcance para solucionar el problema de la turbidez del Guadalquivir”.
De hecho, explicó que desde el primer momento ha estado en contacto con todas las administraciones competentes para obtener datos e informes que determinen el origen de esta situación.
Irene García dijo que tras la última reunión, mantenida en mayo, con todas las administraciones competentes, donde se comprometieron con el Ayuntamiento de Sanlúcar a trasladar no sólo los informes sino los últimos análisis del río, “ha llegado el momento de exigir respuestas y soluciones inmediatas a un problema que preocupa a todo el Gobierno municipal.
Siempre hemos dicho que en este tema es importante que seamos cautos, pero al mismo tiempo hay que exigir una respuesta a este problema”, dijo la alcaldesa.En este sentido, Irene García explicó que durante este tiempo ha mantenido conversaciones con el presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, con la ministra de Medio Ambiente, con el viceconsejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, con el presidente de Puertos del Estado, con el Secretario de Medio Rural y Marino, con la delegada provincial de Medio Ambiente, con el delegado del Gobierno de la Junta en Cádiz, con el presidente de la Diputación provincial y con el alcalde de Trebujena.
“Esto demuestra que este Gobierno municipal está trabajando con todas las administraciones y que está igual de preocupado que los ciudadanos”, señaló.
A juicio de la alcaldesa, “hay que continuar investigando el origen de este problema, ya que a día de hoy no se conoce. Lo único que sabemos –agregó Irene García- es que no hay ningún tipo de contaminación en las aguas, ningún tipo de efecto nocivo, pero desde el punto de vista estético no tiene el color que a todos nos apetecería”.Por todo ello, la alcaldesa de Sanlúcar anunció que va a proponer en el Gobierno municipal que se lleve a cabo un estudio técnico y jurídico en el que participen las delegaciones de Medio Ambiente, Playas, Turismo, Fomento Económico, Agricultura y Pesca, y todas aquellas que se puedan ver afectadas para que este documento técnico sirva de base para exigir las compensaciones económicas necesarias para evitar que el desarrollo económico de la ciudad se vea mermado.
Trato especial.
Además, Irene García señaló que tras el anuncio de la consejera de Gobernación de poner en marcha un plan especial de protección del litoral andaluz ante los vertidos, “entendemos que Sanlúcar debe ser el primer municipio que se encuentre dentro de dicho plan de protección del litoral”.Irene García anunció también que el Ayuntamiento “no se va a quedar ahí y que irá más allá”.
Dado que la ciudad se encuentra en la desembocadura de un río, el “más importante, patrimonio de todos los andaluces”, y en un entorno privilegiado y con especiales medidas de protección por el Parque Nacional de Doñana, “esta situación nos arma de argumentos para poder exigir medidas compensatorias para que los sectores que se vean desfavorecidos, en especial en la época estival, cuenten con la colaboración de las administraciones que tienen que responder ante este problema”.
Además de esta compensación singular y puntual, la alcaldesa explicó que también “vamos a trabajar en las posibles compensaciones y servidumbres que pudieran existir por encontrarnos en un lugar que de una u otra forma puede verse afectado en más ocasiones, y al que por tanto se tiene que mirar de una manera especial”.
Las numerosas gestiones realizadas en las últimas semanas también se han trasladado al Parlamento andaluz.
En este sentido, la consejera de Gobernación va a comunicar hoy la reciente constitución de una mesa en la que participan el Ministerio de Medio Ambiente, la Demarcación de Costas y Puertos del Estado, además de la propia Consejería, para abordar este tema.
“Esta situación ha alcanzado el mayor grado de rigurosidad entre las administraciones para que este problema se solucione”, dijo Irene García.
Por último, y para culminar todas las actuaciones encaminadas a solucionar esta situación, la alcaldesa se reunirá mañana con el consejero de Presidencia y vicepresidente de la Junta de Andalucía, Gaspar Zarrías, para trasladarle las intenciones de su equipo de Gobierno.
“Sanlúcar por encima de todo”“No vamos a escatimar esfuerzos y energías para solucionar el problema de la turbidez. Y si a la ciudad le corresponde un solo céntimo en compensación por este problema, será esta alcaldesa la primera que llame a cualquier puerta de cualquier administración. Por encima del color político y de las siglas, para la alcaldesa de Sanlúcar está su ciudad, y no voy a escatimar esfuerzos para que Sanlúcar vuelva a la normalidad.
Todos los colectivos que se vean afectados van a tener de la mano a la alcaldesa de Sanlúcar”, apostilló Irene García.Con todo, la alcaldesa hizo un llamamiento a la calma, a la prudencia y a la cautela, y recordó que, a día de hoy, no existen problemas para el bañó en la playa de Sanlúcar.
Sanlucardigital.es.- Después de 10 meses de turbidez la alcadesa sigue pidiendo a la oposición ser cautos y prudentes y pedir soluciones y respuestas inmediatas a las administraciones.
Es muy dificil de digerir, que durante todo este tiempo se hayan dado respuestas a la inocuidad de las aguas pero se desconozcan las causas que está provocando este desatre y, se mate al mensajero que denuncia los hechos por ir en contra de los intereses de Sanlúcar.
No es con una mordaza como mejor se defienden los intereses de nuestra ciudad y menos aun cuando los síntomas son tan evidentes, que cualquiera que se acerque a nuestras playas no tenga la lucidez suficiente para no meter, ni siquiera, sus pies en la orilla de nuestro otrora azul Guadalquivir.
