EL “ELEFANTE EN LA HABITACIÓN”
Fernando Cabral.-La expresión «elefante en la habitación» es una metáfora ampliamente utilizada para describir una verdad evidente que, pese a su obviedad, es ignorada de forma deliberada. Se refiere a un problema, riesgo o situación incómoda que todos perciben, pero que nadie menciona abiertamente, ya sea por conveniencia, temor o incomodidad.
La imagen que da origen a la expresión es tan absurda como poderosa: un elefante dentro de una habitación sería imposible de pasar por alto. Su tamaño, su presencia y su impacto serían innegables. Sin embargo, en este escenario metafórico, las personas presentes actúan como si el animal no existiera. Esta negación colectiva pone en evidencia un fenómeno social frecuente: la tendencia humana a evitar conflictos o temas difíciles, incluso cuando son imposibles de ignorar.
Este comportamiento puede observarse en distintos ámbitos, como la política, las organizaciones, las relaciones personales o los medios de comunicación. En el terreno político, por ejemplo, esta expresión se utiliza con frecuencia para señalar temas delicados que los líderes o portavoces evitan tratar directamente: crisis económicas, conflictos internos, casos de corrupción o decisiones impopulares. En lugar de enfrentarlos, se recurre a discursos ambiguos, cambios de tema, enfoques superficiales que permiten esquivar el núcleo del problema o simplemente ignorarlos.
En Sanlúcar de Barrameda, pretendida ciudad amable según para quien, hay distintos temas ante los cuales los partidos políticos con representación municipal tratan a modo de elefante en la habitación. Esto es, no quieren tratar o afrontarlo de ninguna manera ya sea por conveniencia, temor, incomodidad o incapacidad de darles solución. Más de lo último, pero sin minusvalorar los demás.
Uno de ellos, quizás el que más afecta a las cuentas municipales y conlleva las obvias consecuencias, es el excesivo peso que tiene el Capítulo 1 (Gasto de Personal) en el gasto corriente como en el global del presupuesto municipal.
Según datos ofrecidos por el organismo andaluz que engloba a municipios y provincias, entre municipios de 50.000-70.000 habitantes, el Capítulo I ronda entre el 45%-50% del gasto corriente y entre el 30%-40% del presupuesto total de los municipios. El Capítulo I del ayuntamiento sanluqueño supone más del 60% del gasto corriente y más del 50% del presupuesto total.
A este sobredimensionado Capítulo 1 ha contribuido de forma certera la Relación de Puesto de Trabajo (RPT) aprobada in extremis en el mandato anterior con los únicos votos a favor del grupo socialista y con la abstención cómplice del grupo municipal popular y algún que otro grupo más. Una RPT que supuso que determinados colectivos de la plantilla municipal viesen aumentado su nómina mensual en más de 1500 euros y que se decía que iba a acabar con las productividades y gratificaciones. Nada de lo cual ha ocurrido, sino todo lo contrario, en la actualidad las productividades y las gratificaciones discrecionales siguen otorgándose con toda normalidad y según para quién con falta de transparencia aumentando el Capítulo 1 per se.
El citado sobredimensionado Capítulo 1 merma sobre manera al resto de partidas presupuestarias ocasionando que muchos servicios no se puedan prestar con la cantidad y calidad mínima exigible, máxime cuando por las mismas razones no se puede cubrir las vacantes de la plantilla. Y también restringe la capacidad de inversión en nuevas infraestructuras o llevar a cabo el debido mantenimiento a las existentes. Inversiones que solo se pueden hacer si llegan algunas subvenciones de forma extraordinaria de otras administraciones.
Todo ello supone un fraude mayúsculo al conjunto de la ciudadanía, ya que se pagan los debidos impuestos y no se reciben los servicios municipales acorde a dicha carga impositiva.
Esta realidad es la que todos sin excepción no quieren hablar a modo de elefante en la habitación. Una realidad que no solo está condicionando el presente de la ciudad sino, lo peor, el futuro, ya que de haber voluntad política para atajar el grave problema, se tardaría años en solucionarlo.
P.D.: Hay otros elefantes en las habitación como por ejemplo el traslado de la depuradora, alternativas a los aliviaderos, el traslado de la Feria, la falta de viviendas sociales, el modelo turístico y el descontrolado aumento de oferta de pisos de usos turístico, el narcotráfico y sus perniciosos efectos económicos y sociales, etc.




