Pregón Feria
El presidente del Ateneo, Manuel Reyes, introdujo el pregonero con unas sentidas palabras en las que resaltó la importancia de la feria de esta ciudad, que se precia de ser puerta de América y lugar de salida y llegada de expediciones al Nuevo Mundo y, sobre todo, de la I Vuelta al Mundo. Rafael Sadoc, con un amplio currículo como escritor, letrista y guionista de cine, dividió su pregón en cuatro 'cuadros', tantos como los que forman una 'sevillana'. Como sanluqueño, o mejor 'sanlucareño', recordó la evolución de aquella feria de los años cincuenta y sesenta, entre Capuchinos y el Pino Verde, hasta el esplendor de nuestros días. Fue en un momento de su disertación muy crítico con algunos aspectos de la feria de nuestros días, pero no por eso dejó de exaltar la belleza de un festejo abierto, alegre, familiar y social, que reúne a miles de personas en la primavera -casi verano- del paseo de la Calzada. Amenizó el acto Rafael Aranda, el Taleguilla, con su magnífica voz. Dedicó sus canciones a la mujer, digna de amor y de respeto por su papel esencial en la sociedad. El conductor del programa cerró el acto invitando al representante del ayuntamiento, a la directiva del Ateneo y a Francisco Yuste, generoso anfitrión en su bodega del Barrio Alto sanluqueño, a brindar con una copa de manzanilla mientras se cantaba el precioso Himno a la Manzanilla, convertido en el himno de la ciudad por méritos propios. Y un deseo en la mente de todos: superar el éxito de estos veintinueve pregones el año que viene.
