Reyes, reinas o reinonas magas o republicanas
….yo, usted, el ateneo, el ayuntamiento, la delegación de fiestas o la asociación vecinal, siempre que gastos / ingresos corran por cuenta de las personas interesadas, y quede claro que no es prioridad ciudadana. Separada la Iglesia del Estado y separados los dineros públicos de los privados, ¿cuál sería el problema? Sus Majestades no son monopolio de nadie y allá quien las encarne con actores masculinos, femeninos, travestidos, travestones, performánticos, robóticos, carnales, virtuales o digitales. Salvo que vayamos por la vida de Pontífices laicos: no es nuestro asunto. Si no metieran la religión en nuestras vidas, no nos meteríamos nosotros con las religiones ni con esa que dice que son tres y que llamarse Melchor, Gaspar y Baltasar. Porque lo diga el Papa, vamos. Se puede creer en un Libro, pero la vida no está escrita. Como se barren los caramelos después del paso de la Cabalgata, a ver si barren también la basura que dejan en la vida civil las religiones.

