Cartas de una sombra
Omnes Oceanus (La Presentación)
─Es bien sabido que siete años antes ─continuaba narrando mientras la diapositiva cambiaba a una imagen donde se veía un grupo numeroso de galeones en alta mar con el pabellón del Temple─ de que la flota del Temple desapareció y desde entonces se ha especulado infinidad de hipótesis y ensayos al respecto. Solo una parte de la flota y más concretamente la que estaba en el Mediterráneo es la que arribó a Portugal y a Escocia. La del Atlántico desapareció al completo. Esa flota, tenía dos objetivos, uno es llegar al Nuevo Mundo y el otro desaparecer con el tesoro de la Orden, más concretamente con parte de él.
Nadie en la sala perdía detalle de las palabras del Vicario Gladar.
─Todos los capitanes por separado tenían órdenes selladas y solo la podían abrir una vez hubieran navegado dos jornadas hacia el norte. Una vez abierta las órdenes cada capitán las ejecutó, de esta forma un grupo más numeroso de navíos continuó navegando hacia donde se ocultaba el sol, el otro grupo ─desconocemos el número, apuntó el Prior, ─continúo navegando hacia el norte y desapareció.
Poco más pudo por el momento comentar Gladar, a los asistentes,sobre el acontecimiento histórico referido a la desaparición de la flota del Temple.
─¡En pie!, ─ordenó Lagri, ─desciendan hasta el escenario, ruego que formen en dos filas en paralelo, enfrentadas la tripulación y la unidad de asalto.
Todos descendieron y formaron tal cual se les indico…
