2011

Varios
No sabemos, los ciudadanos mortales, cómo es posible tanta corrupción municipal, tanta sentencia judicial pervertida, tantas dejaciones de responsabilidad para convertir dotaciones públicas en parcelas, playas en piscinas, maestros en paupérrimos seres deprimidos, museos en contenedores vacíos, universidades en máscaras educacionales y Ministerios o Consejerías en fuentes de despilfarro para la demagogia de sus mandatarios de ocasión.
Tampoco se entiende, y esto es lo más grave, cómo España, la llamada octava potencia del mundo, ya superada por China, India, Brasil y acaso el Benelux, se haya retrasado en un abrir y cerrar de ojos y se encuentre en grave peligro de credibilidad ante Moody?s, Standard & Poors o Fitch.