Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más
Cartas de una sombra
 
 
 
 
 
Google
 
El tiempo en Sanlúcar 
El Tiempo en Sanlucar de Barrameda - Predicción a 7 días y condiciones actuales.

ELPAIS.com | Noticias de Lo más visto

Redacción 
Visítanos en: 
         
 
 
Cartas de una sombra PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 
03 de Marzo de 2019
Hoy que te escribo
Frente a aquella pantalla de ordenador, ella se me tornaba distinta. Sentada, junto a la mesa, su perfil resplandeciente era iluminado por la blanquecina luz de los millones de píxeles del monitor. Un rostro, que se me antojaba firmamento cruzado de estrellas fugaces, lágrimas tímidas que surcaban sus mejillas.
Aquellas palabras que me leía, escritas por ella años atrás me recordaban que en escenarios diferentes, nuestras vidas eran campos de batallas casi idénticos. Un lugar tenebroso, salpicado de odios, bombardeados por la envidia y la incomprensión de las personas con las que se ha convivido o relacionado. Un lugar frío, un mundo de depredadores, donde solo habitan los roedores de sentimientos.

Cada día al verla, recuerdo sustancialmente aquellas palabras llenas de pena, acentuadas con el dolor de quien ha perdido media vida en un camino hacia ningún lugar. El día que nos encontramos, no sé si fue un “yo te encontré” o “tú me encontraste”, porque sinceramente pienso que siempre estuvimos ahí, solo que mirábamos para el lado contrario. Nuestras miradas tardaron en encontrarse, pero cuando lo hicieron, sintieron como si llevaran juntas una eternidad.
 
Yo soñaba una mujer, cuando realmente mi subconsciente, jinete de otras vidas vividas, solo me permitía dibujar con mis burdas letras las curvas de tu alma. 
 
Eres la rosa que necesita esta tosca y oxidada armadura de mil batallas. Seré la coraza que proteja el bello girasol de tu corazón, mientras tú el sol que de calor al frío acero de la armadura de mi alma.
 
Cada anochecer seré el ocaso cielo negro en el que se refleje el brillo plateado de la luna, salpicado de los retazos de mis versos, acariciados con tus labios de una madurez encontrada.
 
Me niego a no llamarte Princesa, en cada verso, en cada renglón de mis distraídos escritos. Me niego a que no seas la Princesa de mis historias de papel y de la vida real. Sé que la vida te ha hecho ser tan dura como la armadura que visto, pero mujer, déjate socorrer de vez en cuando; siéntete desfallecida para reanimarte con mi aliento; álzate con las rodillas flexionadas, para que yo pueda sentir que necesitas que te baje hasta las yemas de tus dedos la Luna; acurrúcate entre mis brazos para que mi latir se acompase al son de la más bella sintonía de una nana que te adormezca, mientras me siento el ser más afortunado; mujer, déjate hacer, déjame hacerte la Princesa de mis cuentos sin final; déjame ser de la vela la cera que se derrite mientras contemplo el movimiento hipnotizador de la llama..
 
Hoy que te escribo, lo hago para ser el silencio que rompa tu injusta soledad. Hoy que te escribo, lo hago con la seguridad de que mis versos, mis besos harán de tu silencio el más incómodo compañero. Hoy que te escribo, tu labios silencian mis lágrimas, mecen mi mirar. Hoy que te escribo…
 
 
 

José Antonio Córdoba Fernández

Investigador-Columnista-Escritor


 
 
 
 
El baluarte digital
 
A mi hija
La primera vez que te tuve ante mis ojos, con la sorpresa de ser nuevamente padre, una sonrisa afloró en mis labios al verte allí, con esa luz calórica roja, dando a tu cuerpecito desnudo esa tonalidad anaranjada, con todos tus poros erizados, eso que dan en llamar “piel de gallina”, esa imagen quedó impregnada en mi olvidadiza mente. Aquel cuerpo tan fino y largo, tendido en aquel nido, me enamoró.
 
"Confio en que el pueblo de aquí a las próximas elecciones sabrá analizar un nuevo modelo para acabar con este vandalismo político que nos atenaza,..."
José Luis Zarazaga.-Hoy este humilde desarticulista está que no cabe en si de gozo, albricias, que suenen las campanas de la Iglesia de la O que no la de Notre Dame, aunque allí tengan a su Quasimodo, aquí somos más especiales y saldremos todos en procesión a gritar “Santísimo Niño del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros ....
 
 
Farmacias de guardia
 
Horario de misas
Actualizado Enero 2018
Últimos entradas más leidas
 Sanlúcar  Media
Sanlúcar Digital  ISSN 1989-1962
 
 
     
© 2019 Portal Sanlucardigital.es
Joomla! is Free Software released under the GNU General Public License.