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Sin pelos en la lengua
 
 
 
 
   
 
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28 de Septiembre de 2014
Susana o la reina de Saba
Cuando el futuro del PSOE tiene que pasar por las manos de Susana Díaz, es que “Ferrat tiene un problema”. A mi me importa un soberano carajo quien dirija el socialismo en nuestro país, vamos que por mí como si la rosa del logotipo se “chuchurre” , como dirían los antiguos. El Mirabreño es de de los poquitos mortales que piensan que lo mejor que le hubiera pasado a la humanidad es que nunca un tal Pablo Iglesias (no confundír con el tío de la coleta) le diera un buen día por fundar un partido hace ya una pila de años. Los socialistas, los seguidores del puño y la rosa, andan de nuevo como una auténtica jaula de grillos, la vida fuera del poder se hace larga, penosa e inhóspita, se vive mucho mejor al calor y cobijo de la mamandurria y desde los sillones del gobierno de la nación. Como digo, a mí quien dirija el timonel de ese Titanic llamado PSOE, me trae absolutamente al pairo, vamos que si choca con un enorme iceberg y naufraga no voy a sentirlo, más bien sentiría por dentro un cierto regocijo. A un servidor lo que verdaderamente le preocupa es que la nueva “líder” de ese buque socialista, esquive el peñasco de hielo y atraque en el puerto de la Moncloa, remolcado quizás por el Cayo Lara de turno y con el impagable trabajo del nuevo grumete, ese chico llamado Pablo Iglesias (esta vez sí me refiero al tío de la coleta). 

Con semejante tripulación en el Palacio de la Moncloa para que temer a los piratas de pata palo o al mismísimo Barbarroja, con esto no quiero decir que el actual inquilino, uno con barba cana, sea el mejor capitán para llevar este barco, llamado España, que navega desde hace mucho tiempo totalmente a la deriva. El mar político entraña un enorme peligro en sus aguas, tiburones con una ferocidad tan fiera que ríase usted de las películas de Spielberg o la clásica Moby Dick. No creo que Susanita sea ese capitán Ahab que hace falta en el gran océano de la España del siglo XXI, para pescar a la ballena mítica que hoy se nos presenta en forma de corrupción y despilfarro.
 
La delfina del imputado Griñán, la segundona del segundón de otro imputado, el señor Chaves, se mira al espejo y aún no se cree que es la gran capitana de transatlántico, llamado Andalucía, que lleva 30 años hundiéndose por mor de inútil, corrupta, ineficaz y despilfarradora casta socialista con la inestimable muleta de los comunistas andaluces.
Por otro lado, están los que aspiran a pilotar la nave andaluza desde que zarpó la democracia allá por el año 1977, y que siguen pegándose de bruces contra las urnas de cristal de elección en elección, como el pez golpea torpemente el interior de la pecera sin poder escapar de la misma. En honor a la verdad y después de tantos intentos, más que por propios méritos por hartura del personal, el PPecesito fue capaz de pegar un buen salto y escapar, pero un malvado ser de nuevo lo metió en su cárcel acuática. Aquel pescador horrible responde al nombre de IUCA, que con malas artes actúo de mamporrero y cual malhechor nuevo a su hábitat. Sin los bucaneros de IUCA, sin el apoyo de los corsarios de izquierdas, la “gran capitana” Susana Díaz sería sólo un polizón cuya tarea principal estaría entre pelar patatas y arrojar los excrementos y orines por la borda del barco. Estaría ahí, perdida en su bancada de izquierda, como una sardina enlatada o una mojarra en un banco de morralla.
 
En cambio, alguien que no ha dado palo al agua, que siempre ha nadado y cuidado la ropa en su partido, donde entró siendo unos de tantos “pezqueñines” como chica de los recados o para hacer fotocopias, ha ido poco a poco escalando peldaños hasta convertirse en la gran ballena blanca, capaz de comerse de un mordisco al capitán Ahab representado hoy día por los Pedro Sánchez de turno. Lejos le queda en la memoria aquellas jornadas interminables de chica de Avón, subiendo otras escalera que solamente le proporcionaba varices en sus piernas.
 
Susana Díaz por obra y gracia de Valderas y Maillo, ha pasado de ser la gregaria y segundona, aquella estudiante que se llevó 10 años para licenciarse en Derecho, a ser la Reina de Saba, algo así como la dueña y señora de Andalucía y la que ansía el Reino de las Españas. La bella, rica y famosa reina de Saba se nos muestra en la historia como aquella mujer que fue encomendada para seducir y vencer al Rey Salomón, sin embargo fue ella quien sucumbió ante la inteligencia y la astucia del heredero del Rey David. Lo peor de esta historia es que la Reina de Saba Susanita no tiene un Salomón que pueda engatusarla y vencerla con sus mismas armas. Nos enfrentamos por tanto a una auténtica tragedia en los próximos años donde el panorama se presenta con una Moby Dick nadando a sus anchas, con un inexistente capitán Ahab y con los Barbarrojas (IUCA) y los Barbanegras (PODEMOS) imponiendo el terror por los mares de la política andaluza y española.
El Mirabreño
 
 
   
 
     
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