Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más
Un nuevo genocidio
 
 
 
 
   
 
Un nuevo genocidio PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 
01 de Septiembre de 2014
La guerra de los 50 días, un nuevo genocidio
La pasada semana, después de 50 días de bombardeos israelíes sobre la Franja de Gaza, se puso fin a la masacre por la vía diplomática. El gobierno israelí y el movimiento de resistencia islámico Hamas, que gobierna en la Franja de Gaza, llegaron a un acuerdo por el que se decretaba un alto al fuego de carácter duradero, no como los anteriores, de algunos días o incluso solo de horas, y que, según fuentes de Hamas y de la ANP (Autoridad Nacional Palestina) flexibiliza el bloqueo que Israel venía imponiendo a Gaza desde el año 2007.
Este bloqueo dejó a los 1.8 millones de gazaties en una situación de crisis humanitaria, incrementada ahora por los 50 días de ataques israelíes, que han dejado unos daños económicos de unos 4000/5000 millones de euros y un coste de vidas humanas de 2138 personas, de entre ellos casi 500 menores. Y todo ello por el asesinato de tres ciudadanos israelíes en Cisjordania a mediados de Junio.

El conflicto Palestino-Israelí dista mucho de ser solucionado de forma definitiva, más aún cuando la arrogancia del sionismo impera en las decisiones del gobierno israelí. Desde que se creó el Estado de Israel en el año 48, éste ha estado conquistando por la fuerza territorio a los países vecinos, y en particular, a Palestina, hasta el punto que esta última casi ha desaparecido en cuanto a superficie se refiere.
 
No obstante, la presión internacional se torna ahora en contra de Israel, siendo tal esta presión que hasta su inseparable aliado, los Estados Unidos, no ha defendido a cuerpo descubierto a Israel, andando con pies de plomo y cuidando cada una de sus palabras. Incluso dentro del propio Estado israelí, el apoyo no solo no es unánime sino que va en decrescendo por las pésimas y criminales políticas del Gobierno del país.
 
Esta “paz” se ha celebrado en Gaza como una victoria de Hamas al lograr flexibilizar el bloqueo sobre Gaza.  Y en el resto del mundo como una victoria de la cordura, pues es impensable que en el siglo XXI un Estado masacre impunemente a una población civil de un “cuasi-estado” vecino.
 
Como contraparte, en Israel esta noticia ha aterrizado en forma de derrota en una triple vertiente. Por un lado se ha demostrado que Israel no solo no ha conseguido nada positivo de la guerra de los 50 días sino que ha quedado en un status quo peor, al serle flexibilizado el bloqueo a Gaza. Además, se ha demostrado cómo el sistema antimisiles israelí, (Iron Dome o Cúpula de Hierro) no es inexpugnable, y desde luego sería ineficaz en una posible guerra contra su enemigo del norte, el Líbano y la organización Hezbolá, que cuenta con más de 140 mil misiles tecnológicamente más avanzados que los que Gaza ha lanzado. Y por último, la credibilidad internacional de Israel ha desaparecido casi por completo, pues en cualquier lugar del mundo se han ido sucediendo manifestaciones civiles de apoyo a Gaza y condena a la política expansionista y genocida del sionismo israelí.
 
Por otro lado, uno de los muchos debates surgidos en esta nueva guerra en Oriente Próximo ha sido el de la crítica a Israel. Aquel que condenaba lo que hacía Israel, quedaba tachado de antisemita (de odio a los judíos). De ninguna manera. Criticar a Israel no es odiar a los judíos al igual que criticar a Irán no es odiar a los musulmanes. Pero parece que algunos, normalmente judíos, no comprenden que se les pueda criticar, que no tienen carta blanca para hacer lo que quieran porque en el pasado casi fueran exterminados. Israel, como cualquier Estado, debe atenerse a las normas internacionales y asumir las consecuencias de sus actos.
 
Para concluir, desde el punto de vista humanitario, o humano sencillamente, esta situación no ha de volver a repetirse. La sociedad civil internacional no puede soportar ni permitir otra masacre, y no solo en Gaza, pues actualmente ocurre en Ucrania con la guerra en el este o en Irak con el Estado Islámico. El mundo ha soportado ya tanta muerte y genocidio que debería tener la lección más que aprendida, pero parece que muchos no conocen su historia, y quien no conoce su historia está condenado a repetirla.
 
(28/08/2014) Ignacio Muñoz.
 
 
   
 
     
© 2019 Portal Sanlucardigital.es
Joomla! is Free Software released under the GNU General Public License.